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Denuncian a Jalisco como el principal centro de distribución de «huachicamarón»

 Agrupaciones de productores acuícolas identificaron una red de 16 comercializadoras dedicadas al contrabando de crustáceo procedente de Ecuador; cinco de estos establecimientos operan de manera impune en la entidad jalisciense.

La industria pesquera y acuícola nacional enfrenta una severa crisis operativa debido a los flujos ilegales de mercancías extranjeras. Investigaciones impulsadas por organizaciones de productores detectaron la existencia de una red clandestina compuesta por 16 empresas comercializadoras presuntamente vinculadas a la introducción, almacenamiento y distribución de camarón de origen ecuatoriano en territorio mexicano. Los informes sectoriales señalan a Jalisco como el nodo principal del denominado «huachicamarón», al albergar cinco de estos consorcios de distribución (cuatro ubicados en el municipio de Zapopan y uno en Guadalajara), seguidos por centros de triangulación en Tijuana, Mazatlán, Guanajuato, Cancún y Tapachula.

Los acuacultores, integrados en la Confederación de Organizaciones Acuícolas del Estado de Sinaloa (Coades) y en el Comité Sistema Producto Camarón de Cultivo de dicha entidad, denunciaron una omisión sistemática por parte de las autoridades federales. Detallaron que el crustáceo ingresa al país burlando las restricciones sanitarias y se aloja en importantes complejos de abasto popular como el Mercado del Mar en Zapopan y La Nueva Viga en la Ciudad de México. De acuerdo con muestreos realizados por el sector, 8 de cada 12 distribuidoras en mercados estratégicos admitieron comercializar el producto sudamericano por ser considerablemente más barato que el nacional, ingresándolo al mercado bajo esquemas de cautela y de forma oculta.

La dirigencia del Comité Sistema Producto Camarón, encabezada por Raúl Leyva Retes, alertó que el contrabando no solo genera una competencia desleal y pérdidas millonarias para los productores locales, sino que representa un alto riesgo zoosanitario debido a que el cargamento ingresa sin certificados de trazabilidad, transportándose en contenedores o balsas que rompen las cadenas de congelación. Asimismo, los portavoces advirtieron que este fenómeno no beneficia al consumidor final, ya que el producto ilegal se expende al mismo precio del camarón mexicano e incluso bajo engaños, detectándose piezas a las que se les inyecta hasta un 15 por ciento de agua para elevar su peso bruto en báscula.

Fuente: Coade Sinaloa | © Redacción NoticiasPV

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