El mandatario Alfredo Ramírez Bedolla admitió que diversas alcaldías enfrentan presiones del narcotráfico y propuso ceder el mando preventivo a la Federación.
El gobernador del estado de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, admitió públicamente que diversas corporaciones de seguridad pública municipal se encuentran infiltradas por células del crimen organizado. Durante una comparecencia ante los medios de comunicación, el titular del Ejecutivo estatal reveló que varios presidentes municipales operan bajo esquemas de coacción por parte de grupos delictivos, lo que ha derivado en redes de extorsión contra la ciudadanía y en esquemas de colaboración directa entre elementos policiales y cárteles de la droga.
El mandatario estatal identificó como focos de atención prioritaria a las demarcaciones de Ecuandureo, Zinapécuaro, Chavinda, Zacapu, Ario de Rosales y Uruapan. Respecto a este último municipio, se recordó que la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene bajo proceso penal a siete agentes en activo, arrestados por su presunta facilitación y complicidad en el homicidio del exalcalde Carlos Manzo Rodríguez, registrado el pasado mes de noviembre. Asimismo, se hizo alusión a las capturas previas de mandos de la policía de Zacapu ligados a ataques armados contra corporaciones homólogas en Nahuatzen.
Ante el deterioro de los mandos de proximidad civil, Ramírez Bedolla planteó la urgencia de abrir un debate legislativo orientado a reformar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El proyecto formulado busca transferir de manera formal la responsabilidad de la seguridad pública de los más de 2 mil municipios del país a la estructura de la Guardia Nacional (GN), propuesta que ya ha sido planteada formalmente a la presidencia de la República para su posterior análisis en el Congreso de la Unión.
Fuente: Gobierno de Michoacán / FGE | ©️ Redacción NoticiasPV