Paralelo a esto, hay tres incendios forestales más que mantienen la alerta activa. Al menos un bombero ha resultado intoxicado pero se encuentra estable
La intensa movilización de cuerpos de emergencia en el municipio de Cabo Corrientes comienza a rendir resultados, luego de que el incendio registrado en el vertedero municipal fuera contenido en su totalidad, evitando que las llamas se extendieran a zonas cercanas.
Tras horas de combate ininterrumpido, autoridades confirmaron que el siniestro ya no representa riesgo de propagación. Sin embargo, la batalla contra el fuego aún no termina: actualmente las labores se concentran en la fase de extinción, donde brigadistas trabajan entre humo, calor extremo y terreno inestable para sofocar por completo los focos activos.

En este operativo participan elementos de Protección Civil, bomberos y voluntarios, quienes, apoyados con maquinaria pesada, lograron frenar el avance del incendio. Durante estas acciones, un elemento resultó afectado por inhalación de gases tóxicos, lo que refleja las condiciones de alto riesgo en las que se desarrollan estas maniobras.
De manera paralela, al menos tres incendios forestales permanecen activos en la zona de Llano Grande, uno de ellos de gran magnitud, consumiendo una extensa área forestal que ya supera cientos de hectáreas.
El despliegue es intenso: brigadas en tierra y apoyo aéreo buscan frenar el avance del fuego en una carrera contra el tiempo.
La cercanía entre los puntos de incendio mantiene en alerta máxima a las autoridades, ante el riesgo de que las condiciones climáticas compliquen el control de las llamas.

El humo generado por los incendios mantiene la calidad del aire en niveles preocupantes, por lo que se ha pedido a la población resguardarse en sus viviendas, evitar actividades al aire libre y extremar precauciones para proteger la salud.
Mientras tanto, las labores de vigilancia continúan de forma permanente tanto en el vertedero como en las zonas forestales afectadas, con el objetivo de evitar reactivaciones y salvaguardar a las comunidades cercanas.
La emergencia no ha terminado. Aunque el fuego ha sido contenido en uno de los puntos más críticos, la región sigue enfrentando un escenario complejo donde cada hora es clave para evitar que la situación vuelva a salirse de control.