El operativo en Jalisco se convierte en la mayor apuesta táctica del gobierno de Claudia Sheinbaum; analistas señalan que este golpe rompe con la herencia de seguridad del sexenio pasado y busca frenar las amenazas de intervención de EE. UU.
El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, representa mucho más que la caída de un líder criminal; es el punto de ruptura definitivo entre la administración de Claudia Sheinbaum y la política de su predecesor. Al ejecutar la operación de mayor impacto en la última década, la presidenta ha decidido confrontar directamente al grupo delictivo más extendido de México, una movida que expertos califican como una apuesta de alto riesgo político y social.
Un mensaje para Washington
La operación, que contó con el respaldo de inteligencia estadounidense, funciona como un mensaje estratégico para la administración de Donald Trump. Ante las constantes amenazas de intervenciones militares unilaterales por parte de EE. UU., México ha demostrado que posee la capacidad técnica para desarticular estructuras de alto nivel sin necesidad de tropas extranjeras en el terreno. No obstante, el reconocimiento de la Casa Blanca llegó acompañado de una nueva exigencia de Trump para «intensificar» la lucha, lo que mantiene la tensión diplomática al límite.
La incertidumbre del modelo «Oxxo»
La estructura del CJNG es comparada por especialistas con una red de franquicias, donde decenas de células operan bajo una misma bandera pero con autonomía local. El temor de los analistas es que, sin el mando centralizado de Oseguera, este equilibrio se rompa y desate conflictos internos por el control de plazas. Si las tasas de homicidios habían bajado en ciertas regiones debido al monopolio de un solo grupo, la fragmentación actual podría revertir esos avances.
Capacidad militar bajo presión
El desafío inmediato para el Ejército Mexicano es la gestión de dos frentes simultáneos: Sinaloa y la zona de influencia del CJNG. Expertos militares advierten que mantener ofensivas a gran escala en múltiples estados a la vez es una tarea que pondrá a prueba el límite de los recursos y la resistencia de las fuerzas armadas, en un momento donde el país vigila con cautela los reacomodos tras la caída del capo más buscado del mundo.
Fuente: Reuters | © Redacción NoticiasPV