Un nuevo análisis económico advierte que la Inteligencia Artificial no reemplazará tareas, sino que creará sistemas donde el trabajo humano actual será simplemente irrelevante.
Durante décadas, políticos y tecnólogos han usado la «parábola del cajero automático» (ATM) para tranquilizar a la población: cuando surgió el cajero automático en los 70, el número de empleados bancarios subió porque las sucursales se abarataron. La lección era que la tecnología transforma, no destruye. Sin embargo, el economista David Oks acaba de desmontar este argumento con una realidad incómoda: hoy Estados Unidos tiene la mitad de los cajeros humanos que en 2007, y la culpa no fue de la automatización, sino del iPhone.
Automatización vs. Cambio de Paradigma
Oks distingue entre dos tipos de avance tecnológico:
El ATM (Automatización): Intentó hacer el trabajo del humano más barato dentro del mismo sistema. Esto amplificó la demanda y creó más empleo temporalmente.
El iPhone (Nuevo Paradigma): Creó la banca móvil. No automatizó la ventanilla, sino que la volvió innecesaria. Al mover el banco al bolsillo del cliente, el 40% de las sucursales físicas cerraron entre 2008 y 2025.
La lección para la era de la IA
El análisis sugiere que la preocupación actual sobre la Inteligencia Artificial está mal enfocada. Muchos ven a la IA como un «asistente» que se inserta en flujos de trabajo actuales. Oks advierte que el verdadero impacto llegará cuando nazcan estructuras diseñadas desde cero por y para la IA, volviendo obsoletos los procesos que hoy conocemos.
No se trata de un chatbot que atienda clientes, sino de un sistema donde la «atención al cliente» tal como la entendemos deje de tener sentido. La disrupción real no es una mejora gradual, sino la aparición de un nuevo modelo que hace que el anterior deje de existir. Como concluye el autor: la verdadera productividad vendrá de la «empresa completamente automatizada», un horizonte que apenas empezamos a vislumbrar este 2026.
Fuente: David Oks / Substack | © Redacción NoticiasPV


