A pesar de las contundentes advertencias de Protección Civil y las peligrosas condiciones del mar, visitantes y locales continúan ingresando a la franja de arena.
Pese a la restricción absoluta emitida por las autoridades marítimas y la presencia visible de la bandera roja, diversas familias acompañadas por niños pequeños fueron captadas adentrándose en las playas de Puerto Vallarta.
La imprudencia de los transeúntes quedó en evidencia cuando varios adultos permitieron que los menores jugaran a pocos metros de las marejadas, omitiendo el peligro latente que representan las intensas corrientes de arrastre registradas en las últimas horas a lo largo de la costa.
El personal de salvamento acuático y los cuerpos de Protección Civil han tenido que intensificar los recorridos de vigilancia para exhortar a las personas a retirarse de la orilla de manera inmediata.
Los elementos de auxilio señalaron con preocupación que, aunque se les advierte directamente sobre el riesgo inminente de ahogamiento o de ser sorprendidos por una ola de gran tamaño, muchos visitantes hacen caso omiso a las indicaciones e insisten en permanecer en la zona delimitada como peligrosa.
Ante esta alarmante situación, las autoridades municipales reiteraron el llamado urgente a los padres de familia y tutores para actuar con responsabilidad y no poner en riesgo la integridad de los menores.
Los organismos de rescate enfatizaron que la bandera roja no es una recomendación opcional, sino una prohibición total de ingreso al mar que se mantendrá activa hasta que las condiciones oceanográficas vuelvan a ser seguras para la población.









