El ahora abogado Luis Felipe Calderón Zavala relató cómo su padre lo impulsó a ganar su propio dinero desde la infancia, comercializando accesorios y hasta cámaras digitales con el respaldo de figuras como Arturo Elías Ayub.
En una reciente entrevista, Luis Felipe Calderón Zavala, hijo del expresidente Felipe Calderón, compartió detalles inéditos sobre su formación financiera y sus primeros pasos en el mundo de los negocios. Sorprendentemente, su carrera como emprendedor comenzó a los 11 años dentro de la residencia oficial de Los Pinos, donde su principal mercado era, precisamente, el personal de seguridad y funcionarios que rodeaban a su padre.
De las corbatas de su padre al Batallón de Infantería
Luis Felipe explicó que la iniciativa surgió por el deseo de sus padres de que él y su hermana, María, llevaran una vida lo más normal posible y valoraran el esfuerzo económico. «Agarraba de sus corbatas (de su padre) y las vendía con los del Estado Mayor; iba al Batallón de Infantería que estaba ahí enfrente para comercializarlas», recordó. Este negocio infantil no solo contaba con el permiso del entonces mandatario, sino que incluso llamó la atención del magnate Carlos Slim, con quien Luis Felipe solía platicar sobre sus ventas durante eventos oficiales.
Sociedad con Arturo Elías Ayub
El espíritu negociador del joven Calderón no se detuvo en las corbatas. Relató que más adelante realizó una alianza estratégica con el empresario Arturo Elías Ayub, director de la Fundación Telmex. Elías Ayub le entregaba cámaras digitales a un precio preferencial para que Luis Felipe las revendiera y obtuviera una ganancia. «Me las daba a 700 pesos y ya lo que yo le pudiera subir… el día del cumpleaños de mi papá llegué con él y le entregué su parte y me quedé con la mía», detalló el ahora empresario.
Sin dinero para el «antro» pese a la seguridad
A pesar de ser el hijo del presidente, Luis Felipe asegura que nunca recibió dinero para sus salidas recreativas. Al cumplir los 18 años, la instrucción de sus padres fue clara: «Sales con seguridad, pero sin varo». Esta política familiar lo obligó a costearse sus propios gastos personales, lo que eventualmente lo llevó a trabajar en bienes raíces desde 2017, pasar por firmas de abogados y actualmente desempeñarse como asociado comercial en la marca alemana Liqui Moly. «Jamás me dieron un peso para el desmadre, las cubitas me las pagaba yo solito», sentenció.
Fuente: Entrevista con Adela Micha (La Saga) | © Redacción NoticiasPV


