El Gobierno de México confirmó que el aterrizaje del Super Hércules en Toluca forma parte de acuerdos bilaterales de capacitación, despejando dudas tras la alerta de la FAA.
Tras la ola de especulaciones que generó el avistamiento de una aeronave de guerra en el centro del país, el Gabinete de Seguridad federal emitió un informe oficial la noche de este domingo para validar la estancia del aparato en México. Las autoridades confirmaron que el aterrizaje del Lockheed Martin C-130J Super Hércules, perteneciente a las fuerzas armadas estadounidenses, fue una maniobra totalmente autorizada y coordinada bajo los protocolos de seguridad nacional vigentes.
De acuerdo con la versión oficial, la aeronave —que tocó tierra en el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) el pasado sábado por la tarde— se encuentra en territorio mexicano para cumplir con actividades de capacitación técnica. «Estas operaciones se realizan en estricto apego a los acuerdos de colaboración bilateral», precisó el Gabinete, buscando desactivar las alarmas que se encendieron en redes sociales y medios de comunicación debido al sigilo con el que se manejó inicialmente el arribo.
Este pronunciamiento gubernamental ocurre en un momento de alta sensibilidad aérea, luego de que la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitiera una advertencia sobre posibles fallas en sistemas de GPS y navegación satelital debido a «actividades militares» en México. Con esta confirmación, el Gobierno Federal busca dar certeza de que el flujo de equipo bélico extranjero en aeropuertos civiles mexicanos está bajo control administrativo y no representa una vulneración a la soberanía, sino una etapa más de la cooperación estratégica entre ambos países.
Fuente: Gabinete de Seguridad / Agencias Nacionales | © Redacción NoticiasPV


