Personal de una gasera dejaron la línea de llenado con acumulación de gas y eso ocasionó la fuga. Personal del plantel educativo activó sus protocolos y llamaron al 911
La presencia de una fuga de gas en las instalaciones de un colegio privado provocó una importante movilización de elementos de Protección Civil y Bomberos la tarde de este miércoles en el fraccionamiento Aralias, donde alumnos y personal docente tuvieron que ser resguardados como medida preventiva.
Los hechos se registraron alrededor de las 3:00 de la tarde en el Colegio British, ubicado sobre la calle Pavo Real, entre Cenzontle y Guacamayo, luego de que se reportara una fuga de gas considerada de riesgo dentro de las instalaciones educativas.
La alerta generó la movilización de una motobomba, dos unidades de rescate y una ambulancia, además de personal especializado en atención de emergencias, quienes acudieron de inmediato para evaluar la situación y descartar cualquier peligro para los estudiantes y trabajadores del plantel.
Al arribar al lugar, los elementos de Protección Civil y Bomberos localizaron también una unidad repartidora de gas, relacionada con el servicio que momentos antes había sido solicitado por la institución para abastecer su tanque estacionario.

De acuerdo con los primeros reportes, el incidente se originó en la línea de llenado del sistema de almacenamiento de gas. Presuntamente, tras concluir el suministro, la línea quedó con acumulación de combustible, lo que provocó una fuga que fue detectada oportunamente por el personal del colegio.
La situación encendió las alertas entre directivos y maestros, quienes activaron de inmediato los protocolos internos de emergencia.
Como parte de las medidas preventivas, los alumnos fueron evacuados a zonas seguras mientras se verificaban las condiciones del inmueble.
La rápida reacción del personal docente fue clave para mantener el orden y evitar situaciones de riesgo, aplicando los procedimientos de seguridad establecidos para este tipo de contingencias.

Cuando los cuerpos de emergencia llegaron al sitio, encontraron que el problema ya había sido controlado por personal de la empresa gasera, cuyos representantes informaron que la fuga había sido contenida y corregida antes de que representara un peligro mayor.
Tras una inspección preventiva, los bomberos confirmaron que no existía riesgo para la comunidad escolar ni para los habitantes de la zona, por lo que las unidades de emergencia comenzaron a retirarse una vez concluidas las verificaciones correspondientes.
Afortunadamente, no se reportaron personas lesionadas ni afectaciones mayores; sin embargo, el incidente puso a prueba la capacidad de respuesta del plantel y de los cuerpos de emergencia, cuya actuación permitió que la situación quedara bajo control en cuestión de minutos.