Diversas especies de aves y logran subsistir en este cuerpo de agua de Puerto Vallarta, resistiendo a la contaminación y al descuido en su entorno.
A pesar de las marcadas deficiencias en el mantenimiento y la acumulación de maleza que caracterizan a la Laguna del Coapinole, el ecosistema local da muestras de resiliencia mediante la presencia de diversa fauna silvestre.
En el cuerpo de agua y sus alrededores, visitantes y vecinos observan diariamente ejemplares de iguanas, tortugas y distintas especies de aves acuáticas que han adaptado sus hábitos de alimentación y refugio a las condiciones actuales del sitio, convirtiéndolo en un refugio natural en medio de la mancha urbana.
El avistamiento de estos animales representa un atractivo constante para las familias que frecuentan el parque en la delegación de El Pitillal, quienes valoran la riqueza biológica que aún conserva el lugar.
Sin embargo, la convivencia entre la fauna y los residuos plásticos o aguas estancadas plantea un riesgo permanente para la salud y preservación de los especímenes, situación que genera preocupación entre defensores del medio ambiente y habitantes del sector.
Frente a este escenario, ciudadanos y colectivos locales insisten en la importancia de implementar acciones inmediatas de saneamiento y conservación ecológica en la laguna.
La comunidad señala que la supervivencia de estas especies evidencia el valor ambiental del vaso regulador, por lo que resulta urgente que las autoridades municipales coordinen trabajos de limpieza integral y protección de la biodiversidad que aún habita en este espacio público.