Investigadores revelan que la zona de subducción entre EE. UU. y Canadá acumula energía para un sismo superior a magnitud 8, con potencial de activar la falla de San Andrés.
La comunidad científica internacional ha puesto bajo la lupa la Falla de Cascadia, una zona de subducción que se extiende por más de 1,100 kilómetros desde California hasta la isla de Vancouver. Según estudios recientes, esta falla acumula silenciosamente una tensión geológica masiva que, en los próximos 50 años, tiene una probabilidad de uno entre diez de generar un megaterremoto de magnitud entre 8.7 y 9.2, similar al evento histórico registrado en el año 1700.
Expertos de la Universidad de Washington han identificado fenómenos inusuales, como fugas de fluidos en el fondo marino frente a Oregón y el desgarro de la placa de Juan de Fuca. Estos hallazgos sugieren que el riesgo de ruptura es mayor al previsto anteriormente. La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) estima que un evento de esta magnitud sin la preparación adecuada podría causar 13,000 muertes, olas de hasta 30 metros de altura y el colapso de infraestructuras críticas en toda la costa noroeste de Norteamérica.
Una de las mayores preocupaciones de los geofísicos es el posible «efecto dominó». Un sismo de gran escala en Cascadia podría activar la famosa Falla de San Andrés en California, generando una catástrofe simultánea en todo el estado. Ante este escenario, sismólogos como Chris Goldfinger advierten que la infraestructura actual y los sistemas de alerta no son suficientes para mitigar el impacto de lo que podría ser el desastre natural más grande en la historia moderna de la región.
Fuente: Investigaciones de la Universidad de Washington | © Redacción NoticiasPV