Tras la salida de la consejera presidenta, el Ejecutivo federal urgió al órgano fiscalizador a transparentar todos los contratos y deslindar responsabilidades.
En medio de la severa crisis institucional que cimbró al Instituto Nacional Electoral (INE), la presidenta Claudia Sheinbaum exigió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ampliar el alcance de las investigaciones y auditar de manera integral las gestiones pasadas del organismo autónomo. Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria federal sostuvo que la fiscalización no debe limitarse al periodo de la saliente consejera presidenta, Guadalupe Taddei, sino extenderse también a la administración de su antecesor, Lorenzo Córdova, para esclarecer el origen de los contratos transexenales con proveedores bajo sospecha.
Las declaraciones del Ejecutivo ocurren un día después de que se formalizara la dimisión de Taddei tras revelarse anomalías financieras y vínculos con contratistas de material electoral. Ante este panorama, Sheinbaum subrayó la necesidad de transparentar el uso de los recursos públicos y pidió al Órgano Interno de Control entregar toda la información disponible a la ASF, enfatizando que en el árbitro electoral no puede tolerarse ni una sola sombra de corrupción o conflicto de interés.
Fiscalización superior, rendición de cuentas y el escrutinio sobre el manejo presupuestal en el órgano electoral:
– Petición de auditoría total: El Ejecutivo federal solicitó al órgano fiscalizador revisar a fondo la legalidad de los contratos otorgados a lo largo de múltiples administraciones.
– Sombra transexenal: La revisión busca determinar desde cuándo operaban las redes de proveeduría cuestionadas por la ASF y quiénes autorizaron dichas adjudicaciones.
– Presión institucional: La mandataria exhortó al Órgano Interno de Control del INE a colaborar plenamente entregando expedientes y datos clave a las autoridades federales.
– Cero tolerancia: Sheinbaum recalcó que la limpieza financiera en el árbitro comicial es indispensable para restaurar la confianza ciudadana en las instituciones democráticas.
El posicionamiento presidencial incrementa la presión sobre la cúpula del INE y coloca la lupa sobre los procedimientos administrativos heredados de pasadas gestiones en el manejo del presupuesto público.
Fuente: Presidencia de la República / ASF / Medios Nacionales | © Redacción NoticiasPV