Esta tarde acompañado de una caravana de familiares y amigos trasladaron sus restos mortales a comunidad indigena de Chacala Cabo Corrientes
Después de casi diez años de permanecer en el olvido dentro de una fosa común, este viernes fueron exhumados los restos mortales del ingeniero Gaudencio Ramos Huecías, el hombre que fue reportado como desaparecido desde 2016 y cuya identidad logró ser confirmada apenas en 2025 mediante pruebas genéticas.
La diligencia fue encabezada por autoridades judiciales y personal forense, quienes cumplieron con los protocolos legales y sanitarios para recuperar los restos que habían sido inhumado de manera oficial en el panteón de la colonia El Progreso, luego de permanecer varios meses como no identificado en el Servicio Médico Forense de Puerto Vallarta.
De acuerdo con los registros oficiales, Gaudencio Ramos desapareció a principios de marzo de 2016; sin embargo, su ausencia no fue denunciada ante las autoridades judiciales de manera oficial sino hasta el año 2021 cuando presentaron la denuncia de desaparición.
Pese a ello, desde finales de marzo de ese mismo 2016, un cuerpo sin vida en avanzado estado de descomposición había sido localizado en un barranco rumbo al rancho La Palapa, en la parte alta de la delegación de El Pitillal sin que en aquel momento se lograra conocer su identidad.

Fue hasta finales de septiembre de 2025 cuando, tras el cruce de bases de datos genéticos, una muestra de ADN de una persona reportada como desaparecida coincidió con uno de los cuerpos sepultados en la fosa común.
Así se confirmó que aquel hombre sin nombre hallado rumbo a La Palapa era Gaudencio Ramos, cerrando una búsqueda que se prolongó por más de una década.
La mañana de este viernes, familiares y amigos se congregaron en el cementerio del Progreso para acompañar el proceso de exhumación. Con pancartas colocadas en sus vehículos, formaron una caravana que escoltó el traslado de los restos mortales, en una escena cargada de dolor, pero también de alivio, al poder finalmente darle una despedida digna.
Una vez recuperados, los restos fueron entregados a personal de una empresa funeraria, que se encargó de su traslado. El primer destino fue la localidad de Chacala, en el municipio de Cabo Corrientes, donde ya lo esperan para rendirle un homenaje. Posteriormente, será llevado a la ciudad de Guadalajara, tal como lo había anunciado uno de sus familiares en el itinerario difundido.
Con esta exhumación, Gaudencio Ramos podrá descansar en una tumba digna, lejos del anonimato que lo acompañó durante años. No obstante, las autoridades informaron que las investigaciones en torno a su fallecimiento continúan abiertas, con el fin de esclarecer las circunstancias en las que perdió la vida.


