El Departamento de Estado precisó que la coalición militar contra los cárteles no es un grupo cerrado y que en el futuro México tendrá la oportunidad de sumarse a la estrategia de «fuerza letal».
Tras la reciente cumbre en Florida donde se formalizó el «Escudo de las Américas», el gobierno de los Estados Unidos aclaró que la ausencia de México en la firma del acuerdo no significa una exclusión definitiva. Natalia Molano, portavoz en español del Departamento de Estado, negó categóricamente que nuestro país tenga «la puerta cerrada» en la nueva coalición militar y señaló que el proyecto actual es un reconocimiento a las naciones que se alinearon con la visión de Donald Trump desde el primer día de su administración.
Expansión basada en resultados
La vocera estadounidense explicó que, aunque por ahora la alianza integra a una docena de países con afinidad ideológica, existe una ventana abierta para expandir el bloque en el futuro. «Habrá una oportunidad de expandir la alianza mostrando los resultados que se logren», afirmó Molano. El objetivo principal de este «escudo» es la aplicación de fuerza militar letal para desarticular a los cárteles, una oferta que Washington mantiene sobre la mesa para cualquier líder regional que decida solicitar asistencia militar directa.
La postura de México: Soberanía y «Cabeza Fría»
A pesar de la apertura diplomática de Washington, la tensión persiste debido a las constantes críticas de Trump, quien volvió a calificar a México como el «epicentro de la violencia». Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reaccionado con prudencia, pidiendo mantener la «cabeza fría» ante los amagos de intervención militar. El gobierno mexicano ha sido enfático en que la cooperación en seguridad debe respetar la soberanía nacional, rechazando de plano la entrada de tropas extranjeras para combatir al narcotráfico en territorio azteca.
Alianza de «voluntarios»
Mientras países como Argentina, El Salvador y Ecuador ya forman parte del despliegue táctico que será entrenado por el Pentágono, México permanece en una posición de observación. El Departamento de Estado subrayó que la alianza se basa en el respeto al Estado de derecho de cada nación, pero dejó claro que la capacidad operativa de Estados Unidos está lista para ser movilizada en cuanto un socio estratégico lo requiera, marcando un nuevo capítulo de presión geopolítica para este marzo de 2026.
Fuente: Departamento de Estado de EE. UU. y seguimiento informativo en Washington | © Redacción NoticiasPV