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Estudio cuestiona los modelos tradicionales para educar a niños con altas capacidades

Una investigación pionera señala que el talento infantil y el rendimiento de nivel mundial no siempre corresponden a las mismas personas.

latinus.us

La educación especial para los niños talentosos o superdotados en artes, ciencias o deportes se ha basado hasta ahora en premisas falsas. Al menos eso es lo que sugiere el estudio «Descubrimientos recientes sobre la adquisición de los más altos niveles de rendimiento humano», la primera revisión amplia que se ha hecho sobre el tema.

Tradicionalmente se asume que hay dos factores clave para desarrollar logros sobresalientes son el rendimiento temprano —por ejemplo, en una asignatura escolar, un deporte o en conciertos— y las habilidades correspondientes —inteligencia, motricidad, musicalidad—, junto con muchos años de entrenamiento intensivo en una disciplina.

Sin embargo, una investigación publicada este jueves en la revista Science encuentra que ésta no parece ser la forma ideal de promover el talento joven. De hecho, encontró que los jóvenes destacados y quienes posteriormente alcanzarán desempeños de talla mundial son personss diferentes.

El equipo de investigación internacional e interdisciplinario dirigido por Arne Güllich, profesor de ciencias del deporte en la Universidad Técnica de Renania-Palatinado (RPTU) en Kaiserslautern-Landau se dedicó a recopilar los resultados de estudios sobre el desarrollo de grandes talentos de talla mundial en ciencias, música clásica, ajedrez y deportes.

«La investigación tradicional sobre la superdotación y la pericia no consideraba suficientemente cómo se desarrollaron en sus primeros años los deportistas que, en su edad de máximo rendimiento, son de élite», resume Arne Güllich. Por lo tanto, su intención en esta revisión era investigar el desarrollo de estos deportistas de alto rendimiento.

Combinación de los hallazgos de diversas disciplinas

El equipo de investigación reanalizó de manera exhaustiva datos de numerosos estudios originales; en total, examinaron el desarrollo de un total de 34 mil 839 personas de alto rendimiento en sus disciplinas. Entre ellos se incluyen ganadores del Premio Nobel en ciencias, medallistas olímpicos, los mejores ajedrecistas del mundo y los compositores de música clásica más reconocidos.

«Y surge un patrón común en las diferentes disciplinas», dice Arne Güllich en un comunicado de RPTU, quien destaca tres hallazgos clave de la investigación, el primero de los cuales es que quienes tienen los mejores desempeños a una edad temprana y los mejores en etapas posteriores de la vida son, en su mayoría, individuos diferentes.

El segundo hallazgo es que quienes alcanzaron el nivel de talla mundial mostraron un desarrollo de rendimiento gradual en sus primeros años y en ese entonces no se encontraban entre los mejores de su grupo de edad.

La educación especial en una sola disciplina a edad temprana no necesariamente es la mejor estrategia
Crédito: Shutterstock

La tercera tendencia identificada por el equipo es que quienes eventualmente alcanzaron el máximo rendimiento no se especializaron en una sola disciplina a una edad temprana, sino que se involucraron en diversas disciplinas.

Las tres explicaciones posibles

Para explicar sus resultados, que difieren de la opinión predominante, «proponemos tres hipótesis explicativas para su debate», dice Güllich.

Por un lado, la hipótesis «de búsqueda y emparejamiento» sugiere que las experiencias con diferentes disciplinas mejoran las posibilidades de encontrar la disciplina óptima a lo largo de los años.

La hipótesis «del capital de aprendizaje mejorado» implica que la variedad de experiencias de aprendizaje en diferentes disciplinas mejoran el aprendizaje continuo posterior del intérprete al más alto nivel en una disciplina.

Por último, la hipótesis «de los riesgos limitados» sugiere que la actividad multidisciplinaria mitiga el riesgo de factores que podrían obstaculizar la carrera profesional, como el desequilibrio entre el trabajo y el descanso, el agotamiento, el estancamiento en una disciplina que se deja de disfrutar o las lesiones en disciplinas psicomotoras (en deportes y música).

Epílogo de consejo

Así, lo que sugiere la evidencia es que no hay que fomentar la especialización en una sola disciplina demasiado pronto. «Hay que animar a los jóvenes y brindarles oportunidades para que se dediquen a diferentes áreas de interés. Y promoverlos en dos o tres disciplinas», comenta Güllich.

«Estas pueden ser disciplinas que no estén directamente relacionadas entre sí: lengua y matemáticas, por ejemplo, o geografía y filosofía. O simplemente piensen en Albert Einstein y su violín, uno de los físicos más importantes, quien también fue un apasionado de la música desde una edad temprana», concluye.

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