El Departamento de Justicia presentó cargos criminales contra el exmandatario por el derribo de dos aeronaves civiles en 1996, donde murieron cuatro personas; la acción marca una severa ofensiva de la administración de Donald Trump hacia La Habana.
El aparato de justicia de los Estados Unidos concretó una acción penal sin precedentes en contra de la cúpula del régimen comunista de Cuba. El Departamento de Justicia (DOJ) formalizó una acusación por los delitos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves en contra del exdictador Raúl Castro, vinculándolo de forma directa con la orden para derribar dos avionetas civiles desarmadas en el año de 1996.
La presentación del expediente de imputación se realizó ante un tribunal federal del Distrito Sur de Florida. El fiscal general interino, Todd Blanche, hizo el anuncio oficial en las instalaciones de la Torre de la Libertad en Miami, donde puntualizó que esta es la primera ocasión en acasi siete décadas que el liderazgo superior de la isla encara cargos criminales en territorio estadounidense por actos violentos que cobraron la vida de civiles.
Los hechos que sustentan la acusación penal ocurrieron el 24 de febrero de 1996, cuando cazas militares de la fuerza aérea cubana interceptaron y destruyeron dos aeronaves pertenecientes a la organización civil Hermanos al Rescate, la cual realizaba labores humanitarias de asistencia para balseros en el estrecho de Florida. El incidente provocó el fallecimiento de los ciudadanos estadounidenses Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, así como del residente legal Pablo Morales, en un espacio que la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) catalogó posteriormente como aguas internacionales.
La ofensiva judicial contra Raúl Castro, quien se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas al momento de la agresión aérea, incluye también órdenes de captura contra otros cinco mandos militares cubanos involucrados en la cadena de mando. La medida coincide con un estrangulamiento económico dictado por la Casa Blanca mediante aranceles petroleros y sanciones financieras a ministerios clave de la isla, lo que ha agudizado la crisis energética interna en Cuba tras la reciente detención del gobernante venezolano Nicolás Maduro, principal aliado de la dictadura caribeña.
Fuente: AFP, EFE, Reuters y Bloomberg | © Redacción NoticiasPV









