La caída de Nemesio Oseguera en Tapalpa pone al descubierto el complejo esquema de protección táctica, armada e institucional que sostuvo al líder del CJNG en la cima del poder criminal.
Tras años de ser el objetivo prioritario para México y Estados Unidos, el deceso de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, cierra uno de los capítulos más complejos del narcotráfico contemporáneo. Su capacidad para evadir la justicia durante más de diez años no fue fortuita; el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) construyó un sofisticado sistema de protección basado en tres anillos de seguridad que blindaron su movilidad y su vida hasta este domingo 22 de febrero.
Táctica, fuego y complicidad: Los niveles de protección
El primer círculo de seguridad era una red de vigilancia comunitaria. Estratégicamente distribuidos, «halcones» monitoreaban cada movimiento de las fuerzas federales, permitiendo al capo evacuar sus refugios antes de cualquier incursión. El segundo anillo estaba compuesto por una unidad de sicarios de élite, equipados con armamento de alto calibre y entrenamiento especializado, capaces de repeler ataques frontales. Finalmente, el tercer círculo, de carácter institucional, operaba mediante redes de complicidad con funcionarios locales y políticos, facilitando la expansión territorial del grupo.
A diferencia de otros líderes del narcotráfico, Oseguera Cervantes se caracterizó por su discreción y perfil bajo, evitando la exposición mediática. No obstante, su estructura también integraba perfiles profesionales, reclutando a jóvenes egresados en derecho y contabilidad para gestionar la logística de la organización. Fue este esquema el que finalmente se vio vulnerado tras el seguimiento a su círculo íntimo, permitiendo el despliegue de las Fuerzas Especiales del Ejército.
El desenlace tras el enfrentamiento en la sierra
La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó que, tras ser localizado mediante inteligencia militar y el apoyo de agencias estadounidenses, el personal federal fue atacado por el equipo de seguridad del capo. Al repeler la agresión, siete integrantes del grupo delictivo perdieron la vida, incluyendo a Oseguera Cervantes, quien falleció durante el traslado aéreo debido a la gravedad de sus heridas.
Actualmente, el país enfrenta una jornada de inestabilidad con bloqueos e incendios en estados como Jalisco, Nayarit, Michoacán y Colima, entre otros. Mientras las fuerzas federales despliegan refuerzos desde el centro del país para contener la violencia, la muerte del «Señor de los Gallos» abre una etapa de incertidumbre sobre si este evento debilitará estructuralmente al CJNG o detonará una nueva guerra interna por el control del mando.
Fuente: El País / Gobierno de México | © Redacción NoticiasPV


