El diputado de Morena, Arturo Ávila, reveló que en sexenios anteriores se permitieron más de 100 vuelos estadounidenses sin autorización de la Cámara Alta; defiende aterrizaje en Toluca.
La reciente controversia por el aterrizaje de un avión militar Hércules C-130 de Estados Unidos en el Aeropuerto de Toluca ha escalado a un debate sobre la soberanía aérea en sexenios pasados. El diputado de Morena, Arturo Ávila, acusó que durante las administraciones de Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, el ingreso de aeronaves militares y de inteligencia estadounidenses fue una práctica común que frecuentemente ignoró la autorización constitucional del Senado de la República.
Durante una mesa de debate, Ávila señaló que la oposición «se rasga las vestiduras» ante un procedimiento de capacitación actual que fue pactado desde octubre, mientras que en el pasado las cifras de incursiones fueron masivas y, en muchos casos, opacas.
La herencia de los vuelos «sin permiso»
El legislador morenista presentó cifras sobre la frecuencia de estas operaciones en gobiernos anteriores para contrastar con la situación actual:
Sexenio de Felipe Calderón (2006-2012): Se registraron más de 2,000 vuelos de agencias estadounidenses, incluyendo aviones P-3 Orión y drones de inteligencia. Según Ávila, al menos 100 de estas operaciones no pasaron por el filtro del Senado.
Sexenio de Enrique Peña Nieto (2012-2018): Se contabilizaron 1,200 vuelos militares para labores de inteligencia y entrenamiento. De estos, el diputado afirmó que el 20% (180 vuelos) carecieron del permiso de la Cámara Alta.
El caso Toluca: ¿Capacitación o intervención?
Respecto al aterrizaje del pasado 17 de enero en el Estado de México, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que no se requería consultar al Senado debido a que no se trataba del despliegue de tropas, sino de una tarea logística y de formación.
Sheinbaum explicó que el avión Hércules estuvo vinculado al traslado de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) para recibir capacitación en territorio estadounidense. «No es algo excepcional, se había acordado desde octubre y son tareas logísticas», subrayó la mandataria.
Alerta de la FAA y contexto regional
Este intercambio de acusaciones ocurre días después de que la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU. emitiera una alerta preventiva sobre posibles interferencias en sistemas de navegación en el Pacífico, desde México hasta Ecuador, debido a «actividades militares».
Aunque la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) calificó la medida como meramente preventiva, el episodio ha servido para que Morena cuestione la política exterior de la oposición, señalando que en el pasado la presión de Washington era tal que los vuelos militares operaban con una libertad que hoy se intenta regular bajo acuerdos de cooperación mutua.
Fuente: Debate Legislativo / EFE | © Redacción Circula en la Red


