La señora Martha Olivia González Rubio comparte una carta de profunda gratitud, recordando la entrega y la pasión por la vida que distinguieron a su hijo.
A poco más de un mes de la partida del Dr. Juan Alfonso Adame González, su madre, la señora Martha Olivia González Rubio, nos comparte un sensible mensaje de gratitud para hacerlo extensivo a todos aquellos que honraron la vida de su hijo. A través de sus palabras, nos invita a reflexionar sobre el impacto que una vida dedicada al servicio puede tener en los demás y sobre cómo el amor de un hijo se multiplica en el cariño de quienes lo rodearon.
Aquí su mensaje íntegro:
«Quiero compartir con ustedes cosas que, como madre, no siempre se alcanzan a ver. A veces ni lo imaginamos: nuestros hijos son todo para nosotros, y con eso nos basta. Pero escuchar y sentir lo que mi hijo Juan Alfonso fue para otros es algo tan grande que sé que aún no logro procesar del todo.
La vida nos va enseñando, aunque no siempre sea fácil de comprender, que los hijos no nos pertenecen del todo; llegan al mundo con una misión propia. Hoy puedo reconocer que cada paso que Juan Alfonso dio, lo hizo con total entrega a la vida. No buscaba mostrar nada; era simplemente la manera en que elegía estar en el mundo, disfrutándolo todo. De una forma tan genuina que me llena de orgullo saber cuánto bien hizo y cuántas vidas tocó.
A través de los mensajes, del apoyo y del acompañamiento recibido, he podido dimensionar el alcance de su entrega. Agradezco profundamente a tantas personas de nuestro pueblo Tomatlán y de cada rincón de Jalisco y de México por su cercanía y solidaridad.

Gracias también a quienes nos han acompañado desde Perú, Cuba, España y Argentina, y a todos los que, desde distintos lugares, se han unido con respeto y cariño. También a quienes no nos conocen ni lo conocieron a él, pero aun así nos cobijan con sus oraciones y bendiciones.
Gracias de manera muy especial a la comunidad médica y de enfermería, que ha estado presente de una forma que nunca olvidaremos. En cada muestra de afecto que recibo, reconozco el corazón generoso de quienes la entregan; y a través de ustedes siento el amor de mi hijo. Gracias por acompañarnos y por ayudarnos a honrar su vida.»
Asimismo, el pasado 22 de enero, al cumplirse exactamente un mes de la ausencia física del Dr. Juan Alfonso, su madre dedicó estas palabras cargadas de sentimiento, donde evoca su risa y su pasión por la música:
«Hijo querido, ha pasado un mes desde que emprendiste otro camino, y mi alma sigue buscándote en todo. Extraño tu risa, tu voz, tus abrazos. Y aunque te encuentro en la música, cantando o tocando el saxofón, hoy esas melodías suenan distinto; aun así, me acompañan y me recuerdan cuánto agradezco haber vivido instantes así, llenos de amor y de alegría.
Un mes ha pasado, y el amor sigue aprendiendo a manifestarse de otra manera. La ausencia duele mucho, pero también revela la profundidad del amor y todo lo que compartimos. Gracias a quienes han caminado con nosotros, desde cada rincón del mundo. A través de cada oración, de cada pensamiento amoroso y de cada gesto recibido, hemos sentido consuelo, sostén y el abrazo de su cariño y su fe.»
Antecedentes: Una misión humanitaria que terminó en tragedia
El Dr. Juan Alfonso Adame González perdió la vida el pasado 22 de diciembre de 2025 durante una misión médica humanitaria. El médico jalisciense viajaba a bordo de una aeronave de la Secretaría de Marina (SEMAR) que se dirigía hacia Galveston, Texas, con el objetivo de trasladar a un menor con quemaduras severas para recibir tratamiento especializado en el hospital Shriners.
Lamentablemente, la aeronave sufrió un accidente en las inmediaciones de Galveston, cobrando la vida de seis de sus ocupantes. El Dr. Adame, reconocido por su gran calidad humana y profesionalismo, falleció cumpliendo con su vocación de salvar vidas, un hecho que ha dejado una huella profunda tanto en su natal Tomatlán como en la comunidad médica nacional e internacional.
Fuente: Martha Olivia González Rubio | © Con información de Lorena Moguel


