El dueño de X (antes Twitter) fue señalado por manipular el mercado mediante publicaciones engañosas para reducir el costo de adquisición de la red social; abogados estiman daños por 2,600 millones de dólares.
En un veredicto que sacude a Wall Street, un jurado federal en San Francisco determinó este viernes que Elon Musk engañó intencionadamente a los accionistas de Twitter durante el turbulento proceso de compra en 2022. Tras tres días de deliberaciones, el panel concluyó que el magnate utilizó su influencia en redes sociales para desacreditar a la compañía y así intentar renegociar el precio de 44,000 millones de dólares originalmente pactado.
La estrategia del «desprecio»
La demanda, impulsada por un grupo de inversores, sostenía que Musk ejecutó un plan deliberado para desplomar el valor de las acciones. El punto clave fue un tuit del 13 de mayo de 2022, donde afirmaba que el acuerdo estaba «temporalmente en suspenso» debido a un supuesto exceso de cuentas falsas o bots. Esta publicación provocó una caída del 40% en el valor de mercado de la empresa, alcanzando mínimos de 32.52 dólares por acción.
«Elon el Teflón» pierde su racha
Este fallo representa una de las pocas derrotas judiciales para el hombre más rico del mundo, quien suele salir victorioso de litigios complejos. Aunque Musk testificó que sus preocupaciones sobre los bots eran legítimas y que los exejecutivos de Twitter le habían mentido, el jurado consideró que sus declaraciones fueron acciones calculadas para beneficiar su bolsillo a costa del inversor promedio.
Multa histórica en puerta
Aunque la cifra final de indemnización se definirá en una etapa posterior, los abogados de los demandantes estiman que Musk deberá pagar cerca de 2,600 millones de dólares.
Impacto financiero: Pese a lo elevado de la suma, representa una fracción mínima de su fortuna actual, estimada en más de 661,000 millones de dólares.
Precedente legal: Expertos señalan que este caso refuerza la responsabilidad de los directivos sobre lo que publican en redes sociales, dejando claro que un tuit puede ser considerado un instrumento de fraude financiero.
Musk, quien admitió ante el tribunal que aquel tuit sobre la suspensión del trato «quizás no fue el más acertado», aún tiene la posibilidad de apelar la decisión en instancias superiores.
Fuente: Corte Federal de San Francisco / Bloomberg | © Redacción NoticiasPV