Catorce años antes del abatimiento de Nemesio Oseguera, su rival histórico Ramiro Pozos González vaticinó ante las cámaras de la Policía Federal que el líder del CJNG terminaría muerto o detenido.
Corría el mes de septiembre de 2021 cuando, tras ser capturado en el Estado de México, Ramiro Pozos González, alias “El Molca”, lanzó una frase que hoy, tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, resuena como una profecía cumplida. «Yo pienso que sí se lo van a echar…», soltó con cinismo el entonces líder de La Resistencia durante un interrogatorio que ha vuelto a viralizarse tras los hechos del pasado 22 de febrero en Tapalpa.
El origen de una guerra «sin chiste»
«El Molca», fundador del grupo criminal La Resistencia, fue el protagonista de la fractura del antiguo Cártel del Milenio. Según sus propias declaraciones ministeriales, la guerra comenzó tras la captura de los hermanos Óscar Orlando («El Lobo») y Juan Carlos Nava Valencia («El Tigre»).
Pozos González explicó que la organización se dividió en dos bandos: Los Torcidos (liderados por «El Mencho» y «El 85», que darían origen al CJNG) y La Resistencia, facción a la que él pertenecía. Para «El Molca», la ambición de Oseguera Cervantes por quedarse al frente de la estructura sin el consenso de otros liderazgos como «El Pilo», desató una «guerra sin fin y sin chiste» en Jalisco, Colima y Michoacán.
El operador de los lujos y las sonrisas
Nacido en Guadalajara en 1970, Ramiro Pozos fue identificado como un operador logístico y financiero de alto nivel. Al momento de su detención en 2012, se le decomisó un fusil AK-47 bañado en oro, presunto regalo de sus jefes en el Cártel del Milenio. Su imagen quedó grabada en la memoria colectiva por aparecer sonriente y con los pulgares arriba frente a los medios de comunicación, burlándose de su captura.
¿Qué fue de «El Molca»?
Mientras «El Mencho» consolidaba al CJNG como el cártel más poderoso y violento de México, su enemigo terminó en la sombra. En 2021, Pozos González fue sentenciado a 28 años de prisión por delitos relacionados con la delincuencia organizada.
Actualmente, a sus 56 años, «El Molca» cumple su condena en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya de Juárez, desde donde —según sus palabras de hace más de una década— solo esperaba que la caída de su rival pusiera fin al conflicto que él mismo ayudó a iniciar.
Fuente: Archivos de la extinta Policía Federal / Testimonio de Héctor de Mauleón | © Redacción NoticiasPV