Declaraciones ministeriales y escuchas telefónicas confirmaron que la cúpula del CJNG dio luz verde al atentado, motivado por las acciones que el edil realizaba contra la organización.
Investigaciones de inteligencia federal sacaron a la luz que Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatido el pasado mes de febrero durante un despliegue militar en Tapalpa, tenía pleno conocimiento de la conspiración para privar de la vida al exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
Durante la conferencia matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en Palacio Nacional, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló que, si bien la orden directa de ejecución fue emitida por Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias «El R-1», existen indicios respaldados por intervenciones telefónicas judiciales y testimonios de imputados que confirman que la máxima cabeza del grupo delictivo estuvo al tanto del plan. Según las declaraciones obtenidas por los mandos ministeriales, la cúpula criminal interpretaba las acciones operativas y detenciones impulsadas por el munícipe en la región como una provocación directa hacia su estructura.
El entramado delitico y la infiltración en el Ayuntamiento
Las revelaciones se dieron tras la captura del «R-1», señalado como el estratega intelectual del magnicidio perpetrado el 1 de noviembre de 2025 en la Plaza Morelos de Uruapan. En el lugar del atentado, la escolta del funcionario abatió a un agresor identificado como Víctor Manuel «N», menor de edad, cuyos acompañantes, llamados Ramiro y Fernando, huyeron para posteriormente ser localizados sin vida el 10 de noviembre sobre la vía Uruapan-Paracho, ejecutados por la propia célula para silenciar el crimen.
El avance decisivo en las pesquisas ocurrió el 18 de noviembre tras la aprehensión en Morelia de Jorge Armando «N», alias «El Licenciado». El peritaje forense a sus dispositivos móviles destapó intercambios de mensajería donde confirmaba que el ataque se coordinó en el primer cuadro de la ciudad gracias a un informante infiltrado en el entorno cercano de la víctima.
Las autoridades identificaron al topo como Samuel «N», empleado municipal que transmitía en tiempo real los trayectos, horarios y la agenda privada del munícipe a los mandos del CJNG. El expediente presentado por la Secretaría de Seguridad integra rastreos financieros, testimonios ministeriales y escuchas autorizadas que fundamentan la acusación formal contra los implicados dentro del proceso penal.
Fuente: SSPC / Gabinete de Seguridad | © Redacción NoticiasPV