Óscar Luciano Martínez Larios es señalado como el jefe de plaza en Concordia; el Gobierno Federal despliega mil 100 efectivos para capturarlo y rescatar a los trabajadores.
La desaparición de 14 trabajadores mineros en el municipio de Concordia, Sinaloa, ha puesto nombre y apellido al principal objetivo militar en el sur del estado: Óscar Luciano Martínez Larios, alias “El Casco”. Identificado como el jefe de plaza de la facción de Los Chapitos, este sujeto es señalado por las autoridades federales como el responsable de la célula que irrumpió en los campamentos de las empresas Vizsla Silver y CICAR el pasado 23 de enero.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó durante una reciente conferencia nacional que el gabinete de seguridad tiene plenamente identificada la estructura de mando en la zona de Concordia y Rosario. «El Casco», de aproximadamente 37 años y originario de Jalisco, lidera una red familiar que incluye a sus hermanos «El Gabito» y el hoy recluido «El Owen», consolidando un poder operativo que rivaliza con los mandos más altos del Cártel de Sinaloa.
Operativo militar de alto impacto
Tras las instrucciones de la presidencia, un despliegue sin precedentes de 1,190 elementos de fuerzas federales se encuentra peinando la sierra sinaloense. El operativo incluye:
Fuerzas Especiales: 270 efectivos entrenados para operaciones de alto riesgo.
Apoyo Aéreo: Helicópteros artillados y aviones T6C-Texan realizan sobrevuelos constantes en comunidades rurales.
Marina y Guardia Nacional: Unidades que buscan cerrar las rutas de escape de la célula criminal en zonas de difícil acceso.
El perfil criminal de «El 81»
Conocido también como «El 81», Martínez Larios ha sido vinculado previamente al decomiso masivo de casi 3,000 explosivos artesanales en la región de El Huajote. Su poder no solo se basa en las armas, sino en una narrativa de control difundida a través de corridos, donde se le describe como un hombre de confianza de Iván Archivaldo Guzmán y encargado de «limpiar» la plaza de rivales.
Las autoridades mantienen la búsqueda activa tanto de los 14 mineros —entre los que se encuentran guardias de seguridad y empleados operativos— como del propio «El Casco», cuya captura se considera clave para frenar el desplazamiento forzado de familias en las comunidades serranas de Concordia y Escuinapa.
Fuente: Revista Espejo / Gobierno de México | © Redacción NoticiasPV


