Tras el fin del pacto New START este jueves, ambas potencias buscan mecanismos de contacto para evitar una carrera armamentista sin límites legales.
Este jueves 5 de febrero de 2026 marca un punto de inflexión en la seguridad global tras la expiración definitiva del New START, el último tratado que limitaba los arsenales atómicos de las dos mayores potencias del mundo. Ante este escenario, el Pentágono confirmó que Estados Unidos y Rusia han acordado restablecer un diálogo militar de alto nivel para mantener la estabilidad y evitar malentendidos estratégicos.
La decisión de retomar el contacto surge tras las recientes mesas de paz sobre Ucrania en Abu Dabi. El Comando Europeo de las Fuerzas Armadas estadounidenses señaló que, ante la falta de un marco jurídico que regule las armas estratégicas, el diálogo directo es la única vía para fomentar la transparencia y la desescalada en un momento de alta incertidumbre internacional.
Un mundo sin límites verificables
Por primera vez en cinco décadas, no existe un mecanismo legal que restrinja el número de ojivas desplegadas. Rusia ya ha manifestado que no se siente limitada por los topes anteriores, que fijaban un máximo de 1,550 ojivas operativas. Actualmente, se estima que Estados Unidos cuenta con 1,770 cabezas nucleares desplegadas y Rusia con 1,718, concentrando entre ambos el 87% del arsenal atómico mundial.
El riesgo de una nueva carrera global
La desaparición del tratado ha puesto en alerta a la OTAN y a organismos como el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI). Los expertos advierten que el vacío regulatorio podría incentivar a otras potencias, como China —que posee 600 armas nucleares—, a expandir sus inventarios, provocando un efecto dominó en países como India, Pakistán y Corea del Norte.
Fuente: Pentágono / SIPRI | © Redacción NoticiasPV