En el Día Mundial del Perro, más de 10 mil canes deambulan por las calles vallartenses tras ser desechados por familias que un día prometieron cuidarlos.
Detrás de cada hocico que busca sombra bajo el incandescente sol de Puerto Vallarta y de cada par de ojos tristes que aguardan un trozo de pan en las esquinas, hay una historia de traición humana. Este 21 de julio, en el marco del Día Mundial del Perro, el puerto no solo celebra la lealtad incondicional de estos seres, sino que también enfrenta un espejo amargo: la silenciosa tragedia de más de 10 mil perros en situación de calle que vagan sin rumbo por las colonias del municipio.
La Dirección de Bienestar Animal de Puerto Vallarta encendió los focos rojos sobre una dinámica que se repite de forma indolente: cachorros que son regalados como juguetes de temporada y que, al crecer o exigir tiempo y gastos médicos, terminan amarrados en terrenos baldíos, a la deriva o sufriendo temperaturas extremas en azoteas sin agua ni resguardo. La titular de la dependencia, Citlalli Peña, lamentó que la irresponsabilidad humana rompa el vínculo protector con animales que hoy son considerados parte fundamental de los hogares.
Pese al panorama desgarrador que representan los cerca de 100 reportes mensuales por maltrato, atropellamientos y omisión de cuidados que atiende la Patrulla Verde, en medio de la adversidad brilla una luz de esperanza. En el Centro de Control Animal, 84 perros y 20 gatos rescatados, ya vacunados y esterilizados, aguardan una segunda oportunidad para conocer el calor de un verdadero hogar. Asimismo, la autoridad municipal recordó que mantener a las mascotas en la calle o vulnerar su integridad puede derivar en sanciones económicas de hasta 300 salarios mínimos impuestas por jueces municipales.
Para romper el círculo del sufrimiento, la Unidad Móvil Veterinaria mantiene campañas permanentes de esterilización gratuita, mientras que los módulos de adopción se instalan cada miércoles de 9:30 a 13:00 horas en la Plaza de Armas frente a la Presidencia Municipal. En este día de reflexión, el llamado colectivo apela a la empatía y la conciencia: entender que un perro no es un objeto prescindible, sino una vida que entrega amor puro y depende enteramente de la protección humana.
Fuente: Agencia Jafríco | © Redacción NoticiasPV









