Cada 12 de enero se celebra el Día de besar a un pelirrojo, una fecha curiosa que resalta la genética única del cabello rojizo. Conoce el origen de esta celebración y qué tan común es en nuestro país.
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El cabello rojo representa una particularidad genética que destaca en medio de la diversidad de México. Cada año, el 12 de enero, las redes sociales y diversos espacios digitales se llenan de mensajes que celebran el llamado Día de Besar a un Pelirrojo, una fecha que surgió para poner en valor a quienes poseen un rasgo históricamente minoritario.
En territorio mexicano, la presencia de pelirrojos es excepcional. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), solo el 1 % de la población nacional posee cabello rojo de forma natural. Esta cifra, aunque baja, resalta la singularidad de quienes tienen esta característica, y evidencia por qué suelen captar miradas en escuelas, oficinas o al caminar por la calle.
La jornada no solo invita a celebrar la diferencia, sino que también impulsa a cuestionar los estigmas que han rodeado a las personas pelirrojas en distintos momentos históricos. El fenómeno social que genera el cabello rojo en México va más allá del dato numérico y se inserta en el debate sobre la diversidad biológica y cultural del país.
¿Por qué existen las personas pelirrojas?

Reconocer y visibilizar este tipo de características ayuda a ampliar la percepción sobre la identidad mexicana. Así, el Día de Besar a un Pelirrojo se convierte en una oportunidad para recordar que la variedad de rasgos físicos enriquece el panorama social y cultural, y que la inclusión empieza por valorar lo que hace único a cada individuo.
De acuerdo en un artículo publicado por National Geographic “las variantes del gen MC1R son la principal causa genética del color del cabello rojo. El receptor de melanocortina-1 (MC1R) es un regulador de la pigmentación de la piel humana donde, según Britannica, una de sus variantes está asociada al cabello rojo, las pecas y la piel clara”.
La genética juega un papel crucial en la expresión de este color de cabello. El gen que lo provoca es recesivo, por lo que ambos padres deben ser portadores para que el rasgo se manifieste en su descendencia. Esta condición genética explica por qué, aunque el gen pelirrojo puede estar presente en una parte significativa de la población, su aparición visible es poco frecuente, sobre todo en regiones donde prevalecen otros tonos capilares.
La historia genética de México se caracteriza por la confluencia de raíces indígenas, aportes europeos y herencia africana. Este mestizaje ha dado lugar a una amplia gama de características físicas en el país.
Pelirrojos en el panorama mexicano

La presencia de personas con cabello rojo en México no se limita al ámbito privado. Algunos pelirrojos han alcanzado reconocimiento público y se han convertido en referentes de la diversidad nacional. El caso más emblemático es el del boxeador Saúl “Canelo” Álvarez, quien ha proyectado su imagen a escala global gracias a su carrera deportiva y su inconfundible tono de cabello.
El color rojizo de “Canelo” Álvarez se ha transformado en un elemento central de su identidad, al punto de ser parte de su apodo y de la construcción visual de su figura dentro y fuera del cuadrilátero. Su éxito demuestra que los rasgos poco frecuentes pueden convertirse en símbolos ampliamente reconocidos, ayudando a visibilizar la pluralidad de apariencias en el país.
La trayectoria del deportista tapatío ha contribuido a cuestionar prejuicios y a demostrar que la excelencia no responde a un único molde físico.
Una fecha para celebrar la diversidad

El Día de Besar a un Pelirrojo puede parecer una celebración ligera, pero su trasfondo invita a reconocer y respetar las diferencias físicas.
En un país tan diverso como México, estas fechas funcionan como recordatorios simbólicos de inclusión.
Hablar de cuántos pelirrojos hay en México no se limita a una cifra. Implica entender el valor de la genética, la historia y la convivencia entre distintos orígenes que han dado forma a la población actual.