Amelí Gisela Navarro, magistrada y esposa del asesinado Bernardo Bravo, exige a las autoridades diligencia absoluta; la detención del presunto líder criminal es vista solo como el primer paso de un largo proceso legal.
La reciente captura de César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, señalado como el autor intelectual y material del homicidio del líder citrícola Bernardo Bravo Manríquez, ha sido recibida con cautela por su familia. En una conferencia de prensa en Morelia, la viuda del activista, Amelí Gisela Navarro Lepe, fue contundente: la detención no es sinónimo de justicia plena ni garantiza el esclarecimiento total del crimen.
Navarro Lepe, quien también es magistrada presidenta del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM), reconoció el esfuerzo de las fuerzas federales y estatales, pero subrayó que una captura mediática no debe confundirse con una sentencia. «El proceso legal apenas comienza. La captura es un avance importante, pero no es el final del camino», declaró ante los medios.
Exigen una investigación sin fisuras
Para la familia de Bravo Manríquez, alcanzar la justicia integral implica que la Fiscalía y los jueces actúen con rigor técnico para evitar que el proceso se caiga por errores de forma. La magistrada destacó tres puntos fundamentales para los meses venideros:
Diligencia judicial: Que el seguimiento al caso sea puntual y bajo estricto apego a derecho.
Castigo a todos los implicados: Identificar no solo a los ejecutores, sino a toda la estructura que permitió el ataque.
Cero impunidad: Evitar que el caso se diluya tras el impacto inicial de la noticia de la detención.
Un crimen contra el campo michoacano
El asesinato de Bernardo Bravo no fue un evento aislado, sino un golpe directo al sector productivo de la entidad. Como defensor de los derechos económicos de los productores de limón, Bravo enfrentó las presiones y extorsiones que el crimen organizado impone en la región de Tierra Caliente.
La viuda recordó que su esposo era un activista comprometido, por lo que su caso tiene una dimensión social que afecta a miles de agricultores. «Es fundamental que las autoridades no bajen la guardia tras la detención de ‘El Bótox'», insistió, haciendo un llamado a que el Estado garantice seguridad para todo el sector citrícola, que históricamente ha sido blanco de la violencia sistémica.
Fuente: Conferencia de Prensa Morelia / Secretaría de Seguridad | © Redacción NoticiasPV


