Tras meses de grabarse en la clandestinidad y desafiar a la Presidenta Sheinbaum, el líder de Los Blancos de Troya «El Botox» fue capturado en un operativo de fuerzas especiales; se le vincula con el asesinato del empresario limonero Bernardo Bravo.
En un despliegue coordinado que rompió los anillos de seguridad blindados con drones y minas antipersonales, fuerzas federales lograron la captura de César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”. El operativo, ejecutado en el municipio de Buenavista, pone fin a la carrera criminal del líder de “Los Blancos de Troya”, señalado como el principal generador de violencia y extorsión contra los productores de limón en la Tierra Caliente de Michoacán.
La caída de este objetivo prioritario no fue sencilla. “El Botox” operaba desde un bastión en la comunidad de Cenobio Moreno, protegido por una tecnología de guerra que incluía drones artillados con bombas y artefactos explosivos improvisados para impedir el acceso de las autoridades. Sin embargo, la estrategia de inteligencia de la Sedena, Semar y la SSPC logró ubicarlo tras una serie de videos donde el propio capo, desde la serranía, desafiaba abiertamente a la Presidenta Claudia Sheinbaum y al secretario Omar García Harfuch.
El rastro de sangre del líder limonero
La captura de Sepúlveda Arellano era una prioridad para el Gobierno de México, no solo por su control del mercado del limón, sino por su presunta responsabilidad directa en el homicidio de Bernardo Bravo, destacado líder de los productores limoneros en Apatzingán.
Según las investigaciones, «El Botox» mantenía un régimen de terror basado en el cobro de piso y secuestro de empacadores. Su ambición por monopolizar las extorsiones lo llevó incluso a romper alianzas con antiguos socios como Juan José Farías, “El Abuelo”, desatando una guerra interna que mantenía bajo asedio a localidades como La Huina y El Razo.
Narrativa de una captura anunciada
Apenas el pasado 7 de enero, «El Botox» aparecía en redes sociales exigiendo que cesara su persecución. Días después, en un intento desesperado por desviar la atención, grabó nuevos mensajes acusando a la familia de Bernardo Bravo de nexos criminales y solicitando incluso la intervención de Donald Trump y la ONU, calificando al gobierno mexicano como «la mafia más grande».
Pese a sus intentos de mediación mediática y sus amenazas, el operativo del Gabinete de Seguridad fue contundente:
El arresto: Fue interceptado junto a sus colaboradores cercanos, Eder Luviano y Esteban Molina.
Acción simultánea: En otra intervención se detuvo a Sandra Lizeth García, debilitando así el núcleo de mando de su célula.
Cargos: Enfrenta siete órdenes de aprehensión por extorsión agravada y homicidio calificado.
Con esta detención, las autoridades buscan restablecer el orden económico en Michoacán, liberando a la industria del limón de uno de sus mayores verdugos. «El Botox», por quien se ofrecía una recompensa de 100 mil pesos, ya se encuentra bajo custodia federal para responder por el largo historial de violencia que marcó su dominio en la Tierra Caliente.
Fuente: Comunicado Oficial Gabinete de Seguridad / Fiscalía de Michoacán | © Redacción NoticiasPV


