Un estudio del ITESO y colectivos civiles reveló la presencia de metales pesados y bacterias E. coli en el suministro de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque; reportan casos de dermatitis y salmonelosis entre usuarios.
Un análisis de vigilancia ciudadana y académica puso al descubierto una crisis de salubridad en el agua potable suministrada por el SIAPA en la Zona Metropolitana de Guadalajara. El estudio, respaldado por investigadores del ITESO y la organización Resistencia Civil por el Valle, detectó la presencia de metales pesados como plomo y aluminio, además de microorganismos de origen fecal en muestras recolectadas en 27 colonias de la metrópoli.
El monitoreo reveló que el 97% de las muestras presentan niveles insuficientes de cloración, lo que deja el suministro expuesto a contaminación microbiológica. Entre los hallazgos más graves destaca la presencia de plomo en colonias como El Fresno y bacterias E. coli en El Sáuz y Zalatitán. Académicos advierten que el consumo o contacto con estos contaminantes representa un riesgo severo de daños neurológicos, problemas renales y el síndrome del bebé azul en lactantes, afectando principalmente a niños y mujeres embarazadas.
Ante esta situación, movimientos sociales han documentado más de 600 quejas por agua con olor fétido y tonalidades oscuras, relacionando estas condiciones con brotes de dermatitis y salmonelosis. Un total de 23 organizaciones civiles exigen a las autoridades la declaratoria de alerta sanitaria por zonas y una reestructuración profunda del SIAPA que incluya transparencia y modernización tecnológica para frenar lo que califican como un foco de infección en los hogares tapatíos.
Fuente: Investigadores del ITESO y Organizaciones Civiles | © Redacción NoticiasPV


