Documentos oficiales de EE. UU. sitúan a la actual presidenta encargada de Venezuela como «objetivo prioritario» desde 2022, vinculándola con tramas de corrupción, oro y narcotráfico.
Mientras el gobierno de Donald Trump sostiene un diálogo estratégico con Delcy Rodríguez para la transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, una sombra judicial se cierne sobre la mandataria interina. Reportes de inteligencia de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) revelan que Rodríguez ha sido investigada desde 2018 por su presunta participación en una red de lavado de activos que utilizaba hoteles en el resort caribeño de Isla Margarita como fachada.
Objetivo prioritario del gobierno estadounidense Aunque públicamente se le presenta como una aliada para la estabilidad regional, registros obtenidos por The Associated Press confirman que, en 2022, la DEA la catalogó como un «objetivo prioritario». Esta designación se reserva para individuos cuyo impacto en el tráfico de drogas y actividades criminales es considerado significativo. Los archivos detallan que la funcionaria ha sido vinculada no solo con el blanqueo de capitales, sino también con el contrabando de oro y contratos irregulares.
Las pesquisas sugieren que Rodríguez mantuvo nexos estrechos con Alex Saab, el presunto testaferro de Maduro arrestado en 2020. Asimismo, agentes de la DEA en oficinas distribuidas desde Phoenix hasta Nueva York han seguido el rastro de sus operaciones financieras, las cuales habrían beneficiado al círculo íntimo del régimen a través de empresas fachada y acuerdos petroleros bajo la mesa.
El «sistema» de corrupción en Venezuela Analistas de organismos como InSight Crime advierten que el ascenso de Rodríguez en la estructura chavista no fue un accidente, sino parte de un «régimen híbrido-criminal» donde el poder se consolida facilitando actividades ilícitas. Incluso la líder opositora María Corina Machado ha señalado que la justicia estadounidense posee información contundente sobre el perfil de la hoy presidenta encargada.
Pese a este historial, Donald Trump ha optado por una «ofensiva de encanto», calificándola recientemente como una «persona maravillosa». No obstante, la existencia de estos archivos de la DEA funciona como una advertencia silenciosa: Washington tiene las pruebas necesarias para proceder legalmente si Rodríguez no cumple con las demandas de apertura petrolera y control de recursos que la Casa Blanca ha exigido para el futuro de Venezuela.
Fuente: The Associated Press / DEA | © Redacción NoticiasPV