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«Debió matarme a mi»: Salvador Ramos, padre del tirador de Texas, rompió el silencio tras la masacre

El hombre de 42 años se disculpó por lo que hizo su hijo; reconoció que el joven había cambiado mucho en los últimos meses

heraldodemexico.com.mx

El padre de Salvador Ramos, el muchacho de 18 años que entró armado a una escuela primaria de Uvalde, en Texas, y asesinó a tiros a 19 estudiantes y dos profesoras, se disculpó por la masacre: «solo quiero que la gente sepa que siento mucho lo que hizo mi hijo«, dijo el hombre.

Salvador, de 42 años, habló con el medio local The Daily Beast y seguró que nunca esperó que su hijo fuera capaz de hacer algo así. Y es que además de la masacre que perpetró en la Robb Elementary School, minutos antes le había disparado a su abuela materna en la cara, dejándola gravemente herida.

«Nunca esperé que mi hijo hiciera algo así. Debió matarme a mi, ya sabes, en lugar de hacerle algo así a a alguien», dijo Ramos.

El señor Ramos no había visto a su hijo desde hacía un mes, pues habían discutido y estaban distanciados. Se enteró del tiroteo en la primaria de Uvalde hasta que su mamá le llamó para decirle lo que había pasado. Entonces, Salvador empezó a llamar a las cárceles preguntando si su hijo estaba ahí.

Pero después, supo que a Salvador Ramos lo habían asesinado en el lugar, luego de que agentes lo confrontaran tras haber cometido la masacre. «Mataron a mi bebé», dijo entre lágrimas. El hombre admitió que le dolía mucho saber que jamás volvería a ver a su hijo, pero reconoció también que las familias de las víctimas del tiroteo tampoco iban a ver de nuevo a sus seres queridos.

Salvador disparó con un rifle dentro de una salón de clases. Fotos: AFP

Le advirtió que le patearían el trasero

A pesar de que el tiroteo en la Robb Elementary School en Uvalde se ha convertido en el peor de la última década, Salvador Ramos aseguró que su hijo no era una mala persona, pero que en los últimos meses sí había notado un cambio en su comportamiento, sobre todo cuando compró un par de guantes de box para entrenar en un parque cercano.

«Le dije ¡mijo, un día alguien te va a patear el trasero (…) pero sí empecé a ver cambios en él», reconoció.

Algunos conocidos del joven dijeron a medios de comunicación que era blanco de burlas y acoso en la escuela debido a su vestimenta, su personalidad retraída y por sus problemas de habla, que incluían el tartamudeo y el ceceo. A raíz del bullying, el chico se habría aislado y refugiado en los videojuegos, sobre todo aquellos de tipo bélico.

Aunque Salvador Ramos, y la madre del chico, Adriana Reyes, aseguraron que su hijo «era una buena persona» y que no concebían cómo es que pudo ser capaz de perpetrar una matanza en una primaria, varia gente con la que convivió Salvador Ramos relató a los medios que en ocasiones el muchacho tenía un comportamiento errático y hasta violento, además de que llamaba la atención que en redes sociales a últimas fechas presumiera fotos de armas.

«Mi madre me dice que probablemente también me habría disparado a mi, porque (Salvador) siempre decía que no lo amaba», confesó su padre, quien aunque culpa en gran medida de lo ocurrido a su ex pareja, se sabe que cuenta con antecedentes penales por agredir a su otra hija, hermana del tirador, quien ahora tiene 21 años y vive lejos de la familia, pues está enlistada en la Marina.

Finalmente, Salvador Ramos dijo que había accedido a hablar sobre la masacre en la primaria de Texas porque no quiere que sigan llamado monstruo a su hijo.

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