De lanzar misiles a enviar tropas: las medidas extremas que Trump propuso contra México

El expresidente de los Estados Unidos dijo a sus colaboradores que podría lanzar misiles y «nadie sabría quién lo hizo», reveló su exsecretario de Defensa
heraldodemexico.com.mx

Los temas de migración y narcotráfico llevaron al presidente Donald Trump a plantear iniciativas extremas en la relación con México: del bombardeo contra laboratorios de narcotráfico, al envío de 250 mil soldados del ejército, y a una «defensa activa de la frontera», indicó un libro recién publicado.

Pero esas iniciativas eran o ilegales según reglas domésticas o potencialmente dañarían enormemente la política exterior de Estados Unidos, sin contar el impacto en la relación con México, indicó Mark Esper, el exsecretario de Defensa de Trump en su recién publicado libro «A Sacred Oath» (Un Juramento Sagrado).

«Llevar las cosas al extremo no era una conducta única del presidente», anotó Esper, para quien Trump se rodeó de un equipo de asesores que «simplemente amplificaban sus deseos o presentarían propuestas absurdas propias».

Y eso fue particularmente visible en el tema migratorio.

En su libro, Esper alude a Stephen Miller, un activista y promotor de línea dura contra los inmigrantes, que fue el hombre de punta en la cuestión migratoria y propuso el envío de 250 mil hombres a la frontera con México para detener una caravana de migrantes centroamericanos.

Anotó de hecho que Miller había iniciado sus propias acciones con el Departamento de Seguridad Nacional que incluso se llegó a la fase de planificación con el Comando Norte hasta que al enterarse, detuvo todo el proceso, debido a que «las ramificaciones políticas estarían fuera de control» y la reacción del público y del Congreso eran «insondables».

De acuerdo con su relato, Trump estaba particularmente irritado con México luego de la matanza contra la familia LeBaron, con ciudadanía dual, cuando en noviembre de 2019 propuso declarar a los carteles narcotraficantes mexicanos como «organizaciones terroristas extranjeras».

El presidente Andrés Manuel López Obrador puntualizó que «cooperación si, intervención no» y el Canciller Marcelo Ebrard, a cargo de negociar la situación, subrayó que se defendería la soberanía del país.

Declarar a los carteles como organizaciones terroristas permitiría que el gobierno estadounidense realizara «acciones directas» contra ellos en territorio mexicano.

En el verano de 2020, Esper afirma que en al menos dos ocasiones, una vez en la Oficina Oval y otra en un privado adjunto, en la Casa Blanca, Trump le preguntó sobre la posibilidad de bombardear los laboratorios de fentanilo en México.

De acuerdo con Esper, Trump apuntó que «el gobierno mexicano no tiene control de su propio país» y que el bombardeo y destrucción de los laboratorios podría ser suficiente para eliminar gran parte del problema.

Según el ex-Secretario de Defensa, la primera vez respondió que sería un acto de guerra, violatorio de las leyes internacionales y que sí, podría hacerse, pero se realizaría contra un país vecino y amigo de los Estados Unidos.

El antiinmigrante Stephen Miller, un exasesor de Trump. (Foto: Archivo)
Ante las objeciones, continuó, Trump indicó que «podríamos lanzar algunos proyectiles Patriot» y nadie sabría que lo hicieron los Estados Unidos. «Él simplemente negaría que los hubiéramos lanzado. Había visto a Trump crear antes su propia realidad y no tenía dudas de su capacidad para persuadir a la gente de que no habíamos lanzado el ataque.

«Pero no vivíamos en un país donde los Estados Unidos pudieran atacar a otra nación y nadie creería que los proyectiles no fueran nuestros. Y tampoco podía imaginar al presidente sin tomar el crédito por el ataque. Era absurdo, simple y llanamente», subrayó.

                                                         
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