El funcionario federal es acusado de recibir sobornos de «Los Chapitos» y de fabricar la versión falsa sobre el asesinato del exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Dámaso Castro Saavedra, exvicefiscal general de Sinaloa, se encuentra en el centro del escándalo tras ser identificado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como uno de los funcionarios que brindó protección e inteligencia al Cártel de Sinaloa. Según las acusaciones, Castro Saavedra no solo filtraba información sobre operativos militares a la facción de «Los Chapitos», sino que fue pieza clave en el montaje judicial tras el asesinato del exrector Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Las investigaciones señalan que Castro Saavedra, en conjunto con Claudia Zulema Sánchez Kondo, participó en la creación de una narrativa falsa que pretendía hacer pasar el homicidio de Cuén como un intento de asalto en una gasolinera. No obstante, la Fiscalía General de la República (FGR) derribó esta versión al confirmar que el político fue asesinado en la misma finca donde fue secuestrado Ismael «El Mayo» Zambada. Pese a las irregularidades, Castro llegó a ocupar la fiscalía de forma interina bajo el respaldo del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
La acusación formal en el país vecino indica que el exvicefiscal recibía pagos mensuales de 30 mil pesos a cambio de «pitazos» sobre redadas en laboratorios y casas de seguridad. Junto a él, otros mandos como el general Gerardo Mérida Sánchez y el veterano policía Marco Antonio Almanza Avilés también figuran en la lista de EU, evidenciando una red de complicidades que, según testigos y videos filtrados, operaba desde las entrañas de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.
Fuente: Departamento de Justicia de EU | © Redacción NoticiasPV