La alta densidad vial en la avenida Lago Victoria, dentro de Fluvial Vallarta, transforma la circulación diaria en un constante dolor de cabeza para conductores y vecinos.
En las últimas semanas, desplazarse por las distintas colonias de Puerto Vallarta se ha convertido en un auténtico desafío para los automovilistas locales y visitantes.
El crecimiento sostenido del parque vehicular, sumado a la concentración de actividades comerciales y turísticas, ha provocado que múltiples vialidades principales y secundarias se saturen en las horas pico, generando severas demoras y molestia generalizada entre la población.
Uno de los puntos donde la situación ha alcanzado niveles críticos es la calle Lago Victoria, ubicada en el fraccionamiento Fluvial Vallarta.
Esta vía, habitual conector para cientos de conductores que buscan atravesar la zona o acceder a comercios y planteles educativos cercanos, luce diariamente a su máxima capacidad, transformando trayectos breves en largas filas de vehículos a vuelta de rueda.
Ante esta problemática, residentes y conductores que transitan por la zona hacen un llamado urgente a las autoridades viales para coordinar un plan de ordenamiento de tráfico eficiente.
La presencia de agentes de tránsito, la optimización de los semáforos colindantes y la delimitación de espacios de estacionamiento son algunas de las medidas planteadas para aliviar el colapso operativo que hoy sufren quienes circulan por Fluvial Vallarta.









