Estructuras dañadas en la red de drenaje representan una trampa para automovilistas y peatones
En diversas avenidas principales y calles secundarias de Puerto Vallarta, el grave deterioro y hundimiento de las coladeras se ha convertido en una amenaza constante para la vialidad.
Con el paso de los vehículos pesados y el desgaste provocado por la temporada de lluvias, múltiples registros han cedido en la carpeta asfáltica, generando profundos baches y bordes filosos que representan un riesgo directo de accidentes para automovilistas y motociclistas.
La problemática afecta de manera considerable el tránsito cotidiano en la ciudad, donde los conductores se ven obligados a realizar maniobras evasivas de último momento para evitar caer en los baches provocados por las coladeras dañadas.
Esta situación no solo deriva en severas averías mecánicas y pinchaduras de neumáticos para los usuarios, sino que también incrementa el peligro de colisiones por alcance y atropellamientos, en especial durante las horas de mayor carga vehicular o ante la falta de alumbrado público.
Vecinos y comerciantes de distintas zonas del municipio señalan que, a pesar de los constantes reportes ciudadanos, la respuesta para la reparación o nivelación de estas estructuras suele ser lenta o limitarse a señalizaciones provisionales. Ante esta situación, los habitantes exigen a las autoridades municipales y al organismo operador del agua y alcantarillado la ejecución inmediata de un programa integral de mantenimiento vial que sustituya las tapas colapsadas y elimine estos hundimientos antes de que ocurra un accidente de mayores consecuencias.









