El estallido de cohetes durante la noche del 31 de diciembre causó incomodidad a los vecinos y afectó a los animales de compañía, quienes se vieron alterados por el ruido. Además, los jóvenes dejaron suciedad en el lugar.
Ruido de cohetes puso nerviosos a animales de compañía.
La noche del 31 de diciembre, los habitantes de la zona cercana a la unidad deportiva Agustín Flores en Puerto Vallarta vivieron momentos de incomodidad debido al intenso ruido provocado por jóvenes que se introdujeron al lugar para encender cohetes.
Los estallidos, que se prolongaron por varias horas, no solo generaron molestias entre los vecinos, sino que también afectaron a los animales de compañía que, asustados por el estruendo, mostraron signos de nerviosismo y angustia.
Los residentes de la zona expresaron su malestar, señalando que el ruido excesivo no solo interrumpió su descanso, sino que también puso en riesgo la seguridad de sus mascotas.
Algunos vecinos aseguraron que sus perros y gatos se mostraron alterados, corriendo por la casa en busca de refugio. Además, los cohetes dejaron una gran cantidad de escombros y basura en las inmediaciones de la unidad deportiva, lo que aumentó la indignación de los ciudadanos.
El incidente, que parecía ser un descontrolado festejo de Año Nuevo, dejó en evidencia la falta de respeto hacia las normativas locales sobre el uso de pirotecnia y la limpieza pública. Vecinos de la zona pidieron a las autoridades que refuercen la vigilancia en estos espacios para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro y que se tomen medidas para garantizar el bienestar de la comunidad y sus animales.


