Ante el severo deterioro del pavimento en la intersección de Abasolo y Revolución, un ciudadano realiza labores voluntarias de bacheo para agilizar el tránsito y obtener un ingreso.
En el cruce de las calles Abasolo y Revolución, dentro de la delegación de El Pitillal en Puerto Vallarta, un ciudadano se dedica de manera voluntaria a rellenar los voluminosos baches que afectan la carpeta asfáltica.
Equipado con herramientas básicas y material de relleno improvisado, el hombre interviene en las imperfecciones de la vialidad con la intención de aminorar el impacto que sufren las suspensiones de los vehículos que transitan a diario por esta concurrida arteria.
A cambio de mitigar los severos hundimientos del camino, el trabajador informal solicita la aportación voluntaria de los conductores, quienes le entregan monedas al pasar como muestra de agradecimiento.
Automovilistas y motociclistas frecuentes señalan que la presencia de estas deformaciones en el arroyo vehicular representaba un riesgo constante de pinchaduras y percances viales, por lo que la labor del individuo contribuye temporalmente a fluidificar la circulación en dicho tramo.
No obstante, residentes y comerciantes de la zona hacen un llamado a las dependencias municipales de Obras Públicas para que lleven a cabo un reencarpetado o bacheo técnico definitivo en este punto de El Pitillal.
Vecinos sostienen que, si bien la acción del ciudadano resuelve momentáneamente el problema y le permite obtener un sustento, se requiere de una solución integral con materiales duraderos que garantice la seguridad peatonal y vehicular a largo plazo.