La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) actualizó su postura ética y técnica, advirtiendo sobre la incertidumbre en los beneficios a largo plazo para adolescentes.
En un cambio significativo de política médica, la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) emitió una recomendación para que los médicos retrasen las cirugías de transición de género en pacientes jóvenes hasta que cumplan al menos 19 años. El organismo argumentó que la evidencia científica actual es insuficiente para garantizar beneficios a largo plazo y señaló la aparición de complicaciones en tratamientos recientes.
El doctor Scot Glasberg, expresidente del grupo, explicó que la decisión se basa en el principio de precaución. Según Glasberg, actualmente no existen datos sólidos que permitan predecir con exactitud qué pacientes se beneficiarán del procedimiento y quiénes podrían enfrentar resultados negativos o arrepentimiento posterior.
Incertidumbre científica y riesgos éticos
La nueva postura de la ASPS marca una distancia de su posición en 2019, cuando consideraba que estas intervenciones mejoraban el bienestar general de forma inmediata. Para 2026, el grupo reconoce una «considerable incertidumbre» sobre la eficacia de las cirugías torácicas y genitales en menores. El cambio también responde a un aumento en los riesgos legales para los profesionales, citando veredictos recientes por mala praxis donde pacientes se arrepintieron de procedimientos realizados durante su adolescencia.
Contexto internacional y regulatorio
Esta resolución se suma a la tendencia de países como el Reino Unido, Finlandia y Noruega, que han restringido la atención médica relacionada con el género para jóvenes. En Estados Unidos, la administración actual ha elogiado la medida, vinculándola a sus recientes políticas de retirar fondos federales a hospitales que ofrezcan estos tratamientos a menores de edad.
La ASPS enfatizó que la labor del cirujano no es únicamente técnica, sino también ética. Por ello, instó a los especialistas a documentar exhaustivamente cada caso y a explicar con claridad los riesgos y la posibilidad de que la percepción de identidad del paciente pueda evolucionar con el tiempo, exigiendo una mayor madurez para interactuar con información sobre enfoques alternativos.
Fuente: HealthDay News / The New York Times | © Redacción NoticiasPV