Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar encabezan una de las facciones del Cártel de Sinaloa que ha reconfigurado sus alianzas operativas.
Los hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán, se consolidan como los líderes criminales más buscados tras asumir el control total de su facción dentro del Cártel de Sinaloa. Pese a las constantes modificaciones en el mapa delictivo y las estrategias de las agencias de seguridad internacionales, los mandos de esta organización permanecen prófugos y operando en medio de intensas disputas territoriales.
El panorama para la agrupación se fragmentó significativamente a partir de la ruptura interna con la facción de Ismael «El Mayo» Zambada García y su posterior detención en los Estados Unidos. Este quiebre originó un conflicto armado abierto contra la célula denominada «La Mayiza», encabezada por Ismael Zambada Sicairos, alias «Mayito Flaco», obligando a los Guzmán Salazar a restructurar sus zonas de influencia y pactar treguas geográficas, incluso con grupos antagónicos históricos.
Informes de inteligencia y declaraciones de mandos federales, entre ellos el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirman que la organización estableció un acuerdo de distribución de plazas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Esta alianza estratégica contemplaba el repliegue de fuerzas rivales en entidades como Zacatecas, Nayarit y Chiapas, facilitando a los sinaloenses el blindaje de sus bastiones tradicionales en el noroeste del territorio nacional tras las bajas de los principales fundadores de dichas agrupaciones.
Fuente: Informes de la DEA | © Redacción NoticiasPV