El Informe Mundial sobre Drogas revela el envío de especialistas técnicos o «cocineros» a laboratorios clandestinos de Europa, África y el sur de Asia.
Organizaciones criminales de origen mexicano han expandido sus métodos industriales de fabricación de metanfetamina mediante la exportación de conocimiento técnico y de especialistas, conocidos en el entorno delictivo como «cocineros», hacia instalaciones clandestinas ubicadas en Europa, África y el sur de Asia. De acuerdo con el Informe Mundial sobre Drogas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), este modelo de dispersión se basa en la síntesis del precursor químico P-2-P, un sistema más eficiente desarrollado en América del Norte que permite evadir los controles aduaneros internacionales.
Thomas Pietschmann, coautor del reporte global, precisó que esta transferencia de saberes químicos no implica necesariamente que los laboratorios extranjeros operen bajo el mando directo de las facciones mexicanas, sino que se centran en el adiestramiento de las mafias locales. El documento destaca que este flujo de conocimiento coincide con decomisos históricos de cargamentos vinculados a grupos de México en España y Países Bajos, consolidando a estas redes como los proveedores principales de estimulantes en Norteamérica y actores determinantes en el tráfico transatlántico de cocaína.
Por otra parte, el organismo internacional advirtió sobre un «efecto bumerán» de salud pública en el territorio mexicano. La misma capacidad de manufactura masiva que abastece a los mercados internacionales ha provocado una saturación de consumo interno; las estadísticas oficiales recopiladas indican que los tratamientos médicos por adicción y trastornos asociados al uso de metanfetamina en México se multiplicaron por 25 en el periodo comprendido entre los años 2015 y 2023.
Fuente: ONU | © Redacción NoticiasPV