Tras el devastador sismo consecutivo en Venezuela, especialistas evalúan las condiciones tectónicas de las fallas geológicas en el país.
El reciente fenómeno sismológico registrado en el norte de Venezuela, donde ocurrieron dos sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 con una diferencia de solo 40 segundos, encendió las alertas internacionales sobre el denominado «doblete sísmico». A diferencia de la secuencia común de un movimiento principal seguido de réplicas menores, este comportamiento implica dos rupturas de gran intensidad casi simultáneas, lo que anula los tiempos de reacción ciudadana y multiplica el colapso de infraestructuras previamente debilitadas.
Ante la magnitud del desastre, que de acuerdo con el Parlamento de Venezuela ha dejado un saldo de mil 719 fallecidos y miles de damnificados, surgió la interrogante sobre si este escenario podría replicarse en México. Datos del Servicio Sismológico Nacional (SSN) recuerdan que el país se encuentra asentado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, interactuando con cinco placas tectónicas, lo que genera una alta sismicidad general.
Expertos en geofísica explicaron que, aunque la ocurrencia de un doblete sísmico en México es un evento de baja probabilidad debido a que los grandes sismos suelen liberar la energía acumulada de forma gradual, técnicamente no se puede descartar. Su manifestación real depende de las características estructurales de las fallas geológicas locales y de cómo se redistribuyen las fuerzas de tensión en el subsuelo tras una primera ruptura de gran magnitud.
Fuente: SSN y Parlamento de Venezuela | © Redacción NoticiasPV