El colectivo ciudadano desenterró fragmentos óseos calcinados y casquillos percutidos en predios de Pujiltic y Berriozábal; la Fiscalía estatal mantiene los indicios bajo análisis genéticos para determinar su identidad.
Las jornadas de rastreo civil en el sur del país expusieron la magnitud de la crisis de desapariciones que afecta a la región. El colectivo Madres Buscadoras de Chiapas documentó el hallazgo de fragmentos óseos calcinados, osamentas expuestas y cerca de dos cubetas con casquillos percutidos tras ejecutar excavaciones profundas en la reserva federal Villa de Allende, en el municipio de Berriozábal, así como en el rancho El Cedro, ubicado en la localidad de Pujiltic, perteneciente a Venustiano Carranza. Representantes de la organización civil indicaron que, por las condiciones de fijación de los terrenos y las sustancias localizadas como diésel, cal y carbón, los sitios operaban presuntamente como campos de exterminio y reclutamiento forzado por parte de células delictivas.
De acuerdo con los testimonios de las integrantes de la brigada, el hallazgo en el rancho El Cedro requirió de cuatro días de excavaciones continuas a profundidades de entre tres y cuatro metros. Las labores civiles avanzaron inicialmente con picos y palas debido a búsquedas institucionales previas que calificaron de superficiales, logrando la remoción profunda de la tierra mediante el uso posterior de maquinaria pesada. Integrantes del colectivo señalaron que la cantidad de restos localizados de manera preliminar podría sugerir la presencia de hasta un centenar de víctimas, estimando que la cifra real de desapariciones en la entidad supera los 3 mil casos, cifra que contrasta con los reportes oficiales que registran entre mil 800 y mil 900 expedientes.
Por su parte, la Fiscalía General del Estado de Chiapas informó que un grupo interdisciplinario procesó los indicios balísticos y óseos recuperados en el rancho El Cedro para someterlos a los respectivos estudios de confronta molecular y peritaje antropológico, estimando la emisión de los dictámenes genéticos en un plazo de dos a tres semanas. Las autoridades ministeriales precisaron que dicha propiedad ya había sido inspeccionada de forma previa a finales del año anterior. El colectivo instó a la población local que cuente con familiares desaparecidos a presentarse ante los laboratorios forenses para aportar sus muestras de ADN y agilizar los procesos de identificación de los fragmentos recuperados.
Fuente: Colectivo Madres Buscadoras de Chiapas | © Redacción NoticiasPV









