Dependencias como CFE, Telmex y SEAPAL omiten la nivelación de pozos de visita y registros al concluir obras, generando baches artificiales y riesgo permanente para conductores.
El deterioro de la red vial en Puerto Vallarta no solo responde al desgaste natural del asfalto o al impacto de las lluvias, sino también a la falta de coordinación y rigor técnico por parte de organismos de servicios públicos.
Las intervenciones realizadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Teléfonos de México (Telmex) y el Sistema de Agua Potable, Drenaje y Alcantarillado (SEAPAL) suelen concluir sin la debida nivelación de las tapas de registro y pozos de visita respecto a la carpeta asfáltica o de concreto, dejando tras de sí desniveles pronunciados en calles y avenidas principales del municipio.
Esta constante omisión provoca la formación de hundimientos evidentes que actúan como trampas viales para los automovilistas y motoclistas que circulan diariamente por la ciudad.
Los impactos repetidos contra estos baches estructurales generan daños mecánicos severos en los vehículos, tales como rotura de suspensión, ponchadura de neumáticos y desalineación de ejes.
Asimismo, los conductores se ven obligados a realizar maniobras intempestivas para esquivar las imperfecciones, incrementando de manera alarmante el riesgo de colisiones laterales y atropellamientos.
A pesar de las constantes quejas ciudadanas y del evidente riesgo a la seguridad vial, los trabajos de reencarpetado o reparación de tuberías continúan ejecutándose sin que las empresas o la paramunicipal asuman la responsabilidad de reajustar las marcos y tapas a la altura del rodamiento.
Vecinos y automovilistas exigen a las autoridades municipales una reglamentación más estricta y una supervisión efectiva que obligue a CFE, Telmex y SEAPAL a dejar las vías en condiciones óptimas e idóneas para la circulación una vez concluidas sus labores.









