A partir del 18 de febrero, el documento solo servirá para acreditar el grado académico; la credencial de elector y la CURP biométrica toman el control.
En un cambio significativo para la administración pública en México, la cédula profesional ha dejado de funcionar como identificación oficial para la realización de trámites legales y gubernamentales. La medida, que entró en vigor el pasado 18 de febrero de 2026, establece que este documento mantendrá únicamente su función original: respaldar y acreditar el nivel de estudios y el ejercicio profesional de los ciudadanos.
Con este ajuste, las autoridades determinaron que las únicas formas válidas para acreditar la identidad ante cualquier institución serán la credencial para votar (INE) y la nueva CURP biométrica. Esta transición busca homologar los criterios de identidad digital y seguridad en el país, dejando atrás la práctica común de utilizar la credencial expedida por la Dirección General de Profesiones como un documento de identidad general.
Expertos señalan que este movimiento es parte de la estrategia para fortalecer la CURP biométrica como el eje central de la identidad ciudadana, obligando a los usuarios a actualizar sus expedientes. Si bien la cédula profesional sigue siendo obligatoria para ejercer profesiones que requieren título, los ciudadanos deberán portar su INE o su CURP actualizada para cualquier gestión en bancos, oficinas de gobierno o trámites notariales.
Fuente: Diario Oficial de la Federación | © Redacción NoticiasPV