Ciudadanos dejan estas unidades de carga en banquetas, unidades deportivas y áreas comunes, generando obstáculos viales, deterioro urbano y pérdidas para los comercios locales.
En diversos puntos de Puerto Vallarta, la presencia de carritos de compras abandonados fuera de los perímetros de las tiendas de autoservicio se ha convertido en una escena cotidiana.
Un gran número de ciudadanos utiliza estas unidades para transportar su mercancía hasta sus domicilios o destinos finales, para posteriormente dejarlas desamparadas en banquetas, esquinas y pasillos peatonales, sin que exista una cultura de devolverlos al establecimiento correspondiente.
Esta problemática afecta de manera directa a los espacios públicos y deportivos de la ciudad, donde es común encontrar carritos obstruyendo el paso en áreas verdes, canchas y pistas de entrenamiento.
Además de dificultar el libre tránsito de peatones y deportistas, su permanencia a la intemperie provoca un evidente deterioro visual en el entorno urbano y representa un riesgo de accidentes para quienes utilizan estas instalaciones diariamente.
Mientras los supermercados y tiendas departamentales deben destinar personal y recursos adicionales para localizar y recuperar sus unidades dispersas por la ciudad, la situación refleja una urgente necesidad de civilidad por parte de la población.
Habitantes y usuarios de recintos recreativos solicitan mayor responsabilidad comunitaria para poner fin a esta práctica, así como un monitoreo preventivo que evite la apropiación e indebida acumulación de este equipo comercial en la vía pública.









