El capo uruguayo, capturado en Santa Cruz de la Sierra tras casi un año de fuga, fue expulsado de Bolivia y trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y lavado de dinero.
La búsqueda de uno de los fugitivos más notorios de Sudamérica ha llegado a su fin. Este lunes 16 de marzo, la DEA confirmó que tiene bajo su custodia al uruguayo Sebastián Marset, a quien calificó en un comunicado oficial como un “Pablo Escobar de la era moderna”. El delincuente fue capturado en un operativo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y entregado de inmediato a agentes estadounidenses para ser procesado por el Distrito Este de Virginia.
Un imperio de cocaína y lavado
Marset, por quien se ofrecía una recompensa de 2 millones de dólares desde mayo de 2025, es señalado como el líder de una organización criminal transnacional que moviliza toneladas de cocaína desde Sudamérica hacia Europa. Según la acusación formal, el uruguayo no solo operaba en Bolivia, Paraguay y Brasil, sino que utilizaba el sistema financiero de Estados Unidos para blanquear millones de dólares procedentes de sus actividades ilícitas.
Alerta regional tras su caída
La noticia fue celebrada por el gobierno uruguayo de Yamandú Orsi, quien felicitó a las autoridades bolivianas por el éxito del operativo. No obstante, el ministro del Interior de Uruguay, Carlos Negro, advirtió que la captura de un liderazgo tan fuerte genera inestabilidad en las bandas criminales que buscarán suplir el vacío de poder. «Estamos alertas y no aflojaremos el músculo ante posibles represalias», declaró el funcionario, confirmando que Marset también tiene investigaciones abiertas en su país natal por hechos de violencia recientes.
Fuente: DEA / Agencias Internacionales | © Redacción NoticiasPV