La acumulación desmedida de plásticos y recipientes desechables transforma terrenos libres y vías públicas en tiraderos clandestinos que afectan el entorno urbano.
En diversos sectores y áreas al aire libre de Puerto Vallarta, la proliferación de basura compuesta principalmente por botellas de vidrio, envases de plástico y recipientes desechables se ha convertido en una problemática visible y recurrente.
Espacios recreativos, terrenos baldíos y laterales de avenidas principales amanecen constantemente cubiertos por este tipo de residuos, los cuales son abandonados tanto por transeúntes como por automovilistas que consumen bebidas en la vía pública.
Esta acumulación descontrolada de envases genera serias repercusiones ambientales y de salud pública en el municipio.
Además de proyectar una imagen de descuidado en un destino caracterizado por su atractivo natural, los plásticos expuestos al sol aceleran su degradación en microplásticos y, durante la temporada de lluvias, son arrastrados hacia arroyos y canales, terminando por contaminar directamente las playas y la bahía.
Frente a esta situación, colectivos ambientales y ciudadanos solicitan un reforzamiento en la recolección de basura e instalación de contenedores para reciclaje en puntos estratégicos de la ciudad.
Asimismo, destacan la urgencia de promover campañas permanentes de educación ambiental y aplicar medidas de inspección más estrictas para frenar el hábito de abandonar materiales plásticos en los espacios compartidos de Puerto Vallarta.