El abatimiento del líder del CJNG desató una cacería federal que ya suma detenciones de mandos policiacos, el hallazgo de contabilidad interna y la confirmación de su estado de salud.
A siete días del histórico operativo en Tapalpa, Jalisco, el Gabinete de Seguridad Nacional ha logrado una radiografía sin precedentes de la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, la ofensiva federal no se detuvo, logrando capturar a piezas clave y revelando documentos que comprometen la protección institucional de la organización.
Secretos en la cabaña y causa de muerte
El acta de defunción de Oseguera Cervantes confirma que su deceso ocurrió a las 10:30 horas del 22 de febrero por múltiples heridas de bala. En el refugio donde fue localizado, las autoridades hallaron medicamentos para la insuficiencia renal, confirmando que el capo estaba bajo tratamiento médico. Sin embargo, el golpe más fuerte fue el decomiso de la “narconómina”: libros contables que detallan sobornos a funcionarios, pagos a sicarios y flujos de dinero en al menos cuatro estados.
Policías al servicio del crimen
La desarticulación de la red de protección avanzó con la detención de 11 policías municipales en Ecuandureo, Michoacán, incluyendo al director de Seguridad Pública. Los agentes fueron sorprendidos con insignias del cártel y teléfonos donde reportaban movimientos de la Guardia Nacional para facilitar bloqueos. Estos elementos operaban bajo las órdenes de “El R1”, operador cercano al Mencho que también fue abatido durante la jornada violenta.
La incierta sucesión
Mientras los restos del capo son velados bajo un búnker militar en Guadalajara, el secretario Omar García Harfuch confirmó que hay cuatro líderes bajo la mira para sucederlo. Nombres como “El Jardinero” y “El 03” figuran como los herederos más probables, aunque la estructura interna enfrenta una presión interna y externa que anticipa nuevos reacomodos en el mapa del narcotráfico en México.
Fuente: SSPC | © Redacción NoticiasPV