Se reportaba un posible aterrizaje de emergencia y por ello se activó el protocolo de seguridad. Bomberos de Vallarta y del Estado así como ambulancias privadas fueron movilizadas de inmediato en apoyo con bomberos del aeropuerto. Por fortuna el avión aterrizó sin problema al lograr abrir el tren de aterrizaje
Momentos de tensión se vivieron la tarde de este lunes en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta, luego de que una aeronave comercial de la línea American Airlines, procedente de Dallas, Texas, encendiera las alertas al reportar una posible falla en el tren de aterrizaje, lo que derivó en la activación inmediata de protocolos de emergencia.
Fue poco antes de la 1 de la tarde cuando autoridades aeroportuarias solicitaron el apoyo de corporaciones de auxilio, tras recibir el aviso de que el avión se aproximaba con dificultades para desplegar el tren de aterrizaje, lo que hacía prever un posible aterrizaje forzoso.
De inmediato se registró una fuerte movilización de elementos de Protección Civil, Bomberos, personal de Protección Civil del Estado, ambulancias privadas, así como efectivos de la Secretaría de Marina, quienes se desplegaron estratégicamente en la pista y zonas aledañas para atender cualquier contingencia.

Mientras la aeronave permanecía en el aire, la pericia de los pilotos fue clave para evitar una tragedia.
En coordinación con la torre de control y con apoyo de personal mecánico en tierra, comenzaron a ejecutar diversas maniobras para intentar liberar el sistema del tren de aterrizaje que presentaba la falla.
Tras varios minutos de incertidumbre, finalmente se logró que el tren de aterrizaje descendiera correctamente, permitiendo que el avión realizara su aproximación final y aterrizara sin contratiempos, descartando así el escenario de un aterrizaje de emergencia.
Hasta el momento, no se han dado a conocer mayores características de la aeronave; sin embargo, autoridades confirmaron que la situación fue controlada sin que se registraran personas lesionadas ni daños materiales.

A pesar de que el riesgo fue mitigado, los protocolos de seguridad se mantuvieron activos durante varios minutos como medida preventiva, mientras los cuerpos de emergencia permanecieron en alerta ante cualquier eventualidad.
El incidente quedó en un susto que evidenció la coordinación y capacidad de respuesta de las autoridades, así como la experiencia de la tripulación, factores que fueron determinantes para evitar una posible tragedia aérea.