Pese a las promesas de aplicar sanciones y las campañas de concientización, las autoridades municipales de Puerto Vallarta no han logrado frenar la práctica de arrojar basura en esquinas y espacios públicos. La falta de multas y el desinterés de la población agravan la situación.
Las autoridades municipales de Puerto Vallarta han implementado diversas estrategias para combatir el problema de la basura arrojada en esquinas y áreas públicas, pero hasta el momento no han tenido el éxito esperado.
A pesar de los llamados a la responsabilidad ciudadana y las campañas informativas, muchos residentes siguen desechando residuos de manera inapropiada, especialmente en las esquinas de calles y avenidas.
Esta práctica ha afectado la imagen de la ciudad y ha generado un entorno de insalubridad en varias zonas.
Uno de los principales compromisos del gobierno local fue la implementación de multas a quienes infrinjan las normativas de higiene urbana, sin embargo, hasta la fecha no se ha hecho efectiva ninguna sanción.
Las autoridades han reconocido que la falta de aplicación de estas medidas ha contribuido al persistente desinterés de los ciudadanos por cambiar sus hábitos de disposición de basura.
A pesar de contar con recursos y personal capacitado, la situación sigue siendo un desafío sin resolver.
El desinterés de la población, sumado a la falta de acciones concretas por parte de las autoridades, sigue complicando la gestión de residuos en la ciudad.
Sin una respuesta firme y la colaboración de los habitantes, Puerto Vallarta podría enfrentar consecuencias más graves en cuanto a salud pública y limpieza, por lo que las autoridades llaman una vez más a la conciencia y cooperación de todos para mejorar la calidad del entorno urbano.


